Un incendio forestal entre Nonaspe y la localidad tarraconense de Batea se declaró a primera hora de la tarde de este sábado y su avance obligó a cortar la carretera entre Nonaspe y Fabara (A - 2411) en ambos sentidos en el kilómetro 10 y la que une Nonaspe con Batea (T-723). Se activó el Puesto de Mando Avanzado del 112 y la situación operativa 1 de la fase del Plan Especial de Protección Civil de Emergencias. Al filo de la medianoche ya había quemado 200 hectáreas de monte entre Nonaspe y Fabara según informaciones del ejecutivo autonómico.
El fuego avanzó pronto hacia la localidad vecina de Fabara y según informan desde el ayuntamiento nonaspino prácticamente el 70% corresponde a término fabarol. "Desde el primer momento en el que nos han llamado hemos tratado de ayudar a todas las unidades que se han desplazado hasta aquí, tenemos que ser precavidos y por las informaciones que nos han facilitado tienen bastante claro cómo quieren controlarlo", explicaba Fernando Taberner, alcalde de Nonaspe. Las fuertes rachas de viento no han ayudo en la propagación del fuego, aunque se espera que lo largo de la noche las condiciones climatológicas sean mejores y pueda controlarse. Sigue activo pero por el momento, no se ha tenido que desalojar ninguna masía ni granjas. Desde el Ayuntamiento fabarol también se desplazaron hasta la zona y se "mantienen a la espera" de conocer cuáles son las afecciones. "El término de Fabara ha sido el más afectado, por suerte en esa zona no hay granjas y esperamos que no cruce el río que es donde se encuentran la mayoría", explicaba Juan Jesús Villalba, alcalde de Fabara.
El aviso se recibió a las 15.19 en el término de Batea cerca de la carretera T-723 y quemó 4 hectáreas del termino catalán, y se propagó en dirección norte hacia el término de Nonaspe. Enseguida se desplazaron 3 helitransportadas de Aragón, 2 helicópteros bombarderos del Ministerio, 6 cuadrillas y terrestres 3 autobombas. También colaboraron bomberos de Caspe y Agentes de Protección de la Naturaleza. Además, los Bomberos de la Generalitat desplazaron 22 dotaciones terrestres con 79 efectivos, 4 AVA - aviones de vigilancia y ataque-, un helicóptero bombardero, y uno de comandamiento. Las fuertes rachas de viento es lo que más preocupa entre los vecinos, que se mantienen en vilo y recuerdan las graves afecciones que supuso el incendio que tuvo lugar en el año 2022 y que arrasó hasta 2.000 hectáreas.


Parte del operativo aragonés que acudió al incendio entre Nonaspe y Batea intervinieron antes sobre las 14.00 en otro foco en Torrecilla de Alcañiz, donde se quemó una hectárea a causa de un escape de una quema agrícola que alcanzó una zona de monte. Se desplazaron miembros del Infoar como la helitransportada de Alcorisa, dos unidades terrestres, dos autobombas, Agentes de Protección de la Naturaleza en dirección de extinción de incendios y bomberos de la Diputación de Teruel. En cuanto se controló y la helitransportada llegó a base recibieron el aviso de intervención en Nonaspe.

Alerta Naranja por incendios en el Bajo Aragón, Sierra de Arcos y Matarraña y Maestrazgo
La Dirección General de Interior y Protección Civil ha activado a primera hora de la tarde el aviso naranja en las comarcas del Bajo Aragón, la Sierra de Arcos, el Matarraña, el Bajo Martín y el Maestrazgo. En lo que va de primavera el Matarraña ya ha sido protagonista de otros sucesos, el último esta misma semana en Lledó, donde hubo que desalojar a varias personas por precaución.
(Noticia en ampliación)







