«Las bajas se cumplen tarde, o con soluciones improvisadas. Y cuando falta un profesor, hay una media de 100 alumnos perjudicados en su aprendizaje». Así de contundente se muestra Marta Andreu, profesora de Matemáticas del IES Bajo Aragón de Alcañiz al hablar de la falta de docentes, una problemática que se lleva incrementando desde los últimos tres años y que está complicando el correcto funcionamiento del curso vigente. Solo en estos últimos meses el IES ha tenido tres bajas de larga duración de profesores de Matemáticas que no se han cubierto hasta pasar varias semanas, afectando a estudiantes y también al cuerpo docente. En los primeros meses, alerta, hubo más de 200 alumnos que estuvieron sin profesor durante más de tres semanas, una situación que «se traduce en una brecha curricular».
Para hacer frente a esta situación, durante estos meses han sido los propios profesores quienes han optado por «tapar parches» asumiendo más alumnado y horas lectivas. Andreu explica que el compromiso con sus alumnos les ha animado a hacerlo para que nadie se quede sin recibir clases, pero aun así, denuncia, «esta no debería ser la solución para un problema estructural que va claramente en aumento». «La calidad del sistema educativo no puede depender del sacrificio personal. La administración es la que debería encontrar soluciones», concreta la profesora, quien además cuenta con el respaldo del departamento de Matemáticas en torno a esta cuestión.
La falta de profesorado, alerta, está perjudicando a todos los cursos del centro alcañizano-el más grande de Aragón-porque cada docente asume diferentes niveles. En este momento vuelven a enfrentarse a una baja que, tras ya varios intentos, todavía no se ha cubierto. «Las clases siguen porque el resto de profesores estamos asumiéndolas. Pero eso implica muchas horas extra que no son reconocidas salarialmente», afirma Andreu. En este caso, se han hecho llamamientos, pero no se cubre porque ni siquiera hay profesores de Matemáticas suficientes.
«Cuando no hay docentes, el sistema recurre a parches y se rebajan los requisitos para acceder a la docencia, lo que tiene un coste directo en la calidad educativa. Tenemos alumnos que se han enfrentado a este problema en primero, segundo y ahora en tercero de la ESO. Cada año perdiendo un mes de clase entre que se hacen los llamamientos y llega un nuevo profesor», añade.
Andreu considera que, como solución, «hay que dignificar la profesión» mejorando los salarios y también a través de reconocimiento público para la propia figura del maestro, «entendiendo la complejidad y el valor de su labor». «Los padres nos confían la educación de sus hijos durante muchas horas al día. Es crucial que esta sea de calidad. Ahora no hay profesores de Matemáticas porque la profesión no es atractiva, y eso, la administración, lo debería cambiar», concreta.
Desde la consejería de Educación del Gobierno de Aragón defienden que el problema de la falta de profesores de Matemáticas «es común a toda España y no un problema de gestión, sino de que no hay profesionales». Además, insisten en que «se han tenido que sacar plazas sin máster en varias especialidades» y que «se ha pedido muchas veces al Ministerio que lidere medidas para lograr incorporar profesionales, aunque no se ha hecho nada».
En el caso de la última baja que ha tenido el centro, Educación ha confirmado que el titular de la plaza no está trabajando por enfermedad y que la circunstancia "se comunicó el pasado 7 de enero y su cobertura se sacó en los llamamientos de los días 8 y del 12, pero nadie ha cogido la plaza". "Se va a hacer un llamamiento extraordinario esta semana para seguir intentándolo y se podría sacar sin máster de profesorado ante la carencia de estos profesionales en toda España", confirman fuentes del Departamento.










El absentismo laboral en la Administración también es preocupante. Es sospechoso el porcentaje de bajas por enfermedad. La frase «me voy a coger la baja» es muy habitual en este sector y los médicos las conceden con mucha alegría.