Las cuatro detenciones por un supuesto delito contra la salud pública por tráfico de drogas, en Caspe en la madrugada del pasado viernes, tal y como adelantó LA COMARCA, han puesto fin a un punto de venta "muy activo" en el nº 31 de la calle Carmen. Más de una quincena de efectivos de la Guardia Civil participaron en esta redada, coordinada a las puertas del inicio de las fiestas patronales en honor a San Roque y de la que circula un vídeo en redes sociales, grabado por un vecino.
Los investigados son tres hombres y una mujer de entre 62 y 24 años, dos de nacionalidad española y dos de nacionalidad marroquí. Todos pasaron a disposición judicial el pasado domingo, en el juzgado de Caspe, coordinador de la investigación. Según los indicios seguidos por La Benemérita, el grupo criminal distribuía diferentes drogas, principalmente cocaína y hachís, de forma continuada y en cualquier tramo horario, guardando medidas de seguridad para evitar ser interceptados.
En el registro de la vivienda fueron localizadas, en diferentes lugares y distribuidos por las tres plantas del inmueble, 20 gramos de cocaína enrocada, 12 gramos de cocaína, 7 gramos de hachís, 20 gramos de polen de hachís, 13 gramos de marihuana, más de 100 gramos de sustancia de corte, dosis de cocaína ya dispuestas para su venta, así como los elementos necesarios para su distribución y básculas de precisión. En uno de los balcones, y camuflado en un envase tetrabrik de zumo, los agentes localizaron una cámara de videovigilancia que enfocaba a la calle con el objetivo de grabar a los transeúntes y detectar la posible presencia policial.
Una decena de personas pilladas "in fraganti"
En el momento de la entrada a la vivienda fueron sorprendidas en el interior una decena de personas, entre los moradores del inmueble y otras que estaban consumiendo sustancias estupefacientes. Al percatarse de la presencia policial, trataron de deshacerse de las sustancias quemando parte de ellas y ocultando uno de ellos un total de 4.460 euros en efectivo, distribuidos en billetes de diverso valor facial, entre sus prendas de vestir, que fueron intervenidas en el instante en el que se efectuaba la inspección de los efectos que portaban los sospechosos.
La operación comenzó hace dos meses y ha estado a cargo del Equipo Roca de Caspe y Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Pina de Ebro. Asimismo, han participado agentes de seguridad ciudadana de la Compañía de Caspe, USECIC de Zaragoza y Teruel, así como especialistas del Servicio Cinológico de la Comandancia de Zaragoza con canes especialistas en búsqueda de sustancias estupefacientes.
Instantes de la desmantelación en Caspe. / Guardia Civil
















