El Gobierno de Aragón y las tres diputaciones provinciales han firmado un convenio para impulsar medidas contra la despoblación y fomentar la equiparación de derechos de la población en el medio rural. Se trata de un convenio en el que se fijan las diferentes líneas de actuación para mejorar los servicios básicos en los municipios aragoneses, especialmente en aquellos que sufren las consecuencias de la despoblación, tal y como apuntó el presidente de Aragón, Jorge Azcón.
A través de este acuerdo, cada año se va a contar con un presupuesto de 16 millones de euros, de los cuales la mitad los va a aportar el Gobierno de Aragón, que destinará 4 millones de euros para la provincia de Zaragoza, 2,25 para Huesca y 1,75 millones para Teruel. Este compromiso abarca el periodo de 2025 hasta 2028. Los ocho millones restantes los sufragarán las diputaciones en función de sus habitantes, dejando aparte las capitales de provincia.
Este convenio viene a desarrollar diferentes líneas de actuación que, mayoritariamente, se van a acometer a través de subvenciones. Asimismo, se va a formar una comisión de seguimiento, que en septiembre de cada año coordinará las actuaciones del siguiente ejercicio para mejorar los impactos en la asignación de recursos. En este sentido, este convenio va a trabajar en cinco líneas fundamentales.
La accesibilidad a los servicios bancarios será luchar contra una posible discriminación motivada por la brecha digital. Otra de las líneas será la conectividad rural, considerando el presidente Azcón que «la conectividad móvil y la banda ancha ya no son un lujo, sino una necesidad básica». Además, quiere fomentar la economía rural para dinamizar estas zonas; apostamos por el fomento de la educación rural, porque «promover una Educación Infantil de calidad en la etapa de 0 a 3 años es una medida esencial para garantizar la igualdad de oportunidades desde los primeros años de vida»; y fomentar el derecho a la salud.









