Turismo de Aragón vuelve a intentar encontrar un gestor que se haga cargo de la hospedería de Allepuz, cerrada desde septiembre. DGA ha sacado por segunda vez a concurso la licitación del espacio después de que la anterior convocatoria quedase desierta. Con el objetivo de que no vuelva a ocurrir lo mismo, esta vez se ha reducido el canon de explotación anual de los 10.890 a los 2.420 euros (IVA incluido). El contrato será de cinco años.
Desde la Consejería de Turismo indicaron que la fijación del un precio simbólico para el alquiler anual pretende «incentivar» a las empresas de hostelería a pujar por la explotación del establecimiento, que pertenece a la red de hospederías del Gobierno aragonés. Según las cláusulas administrativas, además, el nuevo adjudicatario deberá subrogar el contrato de trabajo de cinco trabajadores: un responsable de establecimiento, un cocinero, un camarero de sala, un recepcionista y personal de limpieza.
La hospedería, renacentista y del siglo XVI, tiene un gran valor histórico y cultural y está concebida como un hotel de cuatro estrellas. El inmueble fue adquirido por el Ayuntamiento a sus propietarios particulares en 1929 y, desde entonces hasta su transformación para la actividad hostelera, se destinó a distintos y variopintos usos, como cuartel de la Guardia Civil o escuela.
La restauración y acondicionamiento como hotel comportó una inversión de tres millones de euros. Abrió sus puertas en 2008, aunque, desde entonces, ha tenido varios parones de actividad, como en 2011, cuando cerró durante tres años hasta su reapertura en 2014.
El Palacio de Allepuz, conocido como ‘Casa Grande’, cuenta con 22 habitaciones dobles, algunas de ellas con salón o agrupadas en suite; dos salones, una cafetería-mirador-terraza con vistas al valle de Sollavientos y un antiguo horno que es ahora restaurante. Su capacidad es de 44 plazas y se inauguró en diciembre con una superficie construida de 2.647 metros cuadrados. Desde el verano de 2014 dispone de una moderna instalación de spa. La hospedería acoge a clientes que aprovechan unos días para esquiar o para visitar el entorno de la comarca del Maestrazgo, tanto patrimonial como paisajístico. Está preparada para reuniones de empresas y totalmente habilitada para minusválidos.








