El Día del Agricultor se ha convertido en Caspe en una cita, enmarcada en sus fiestas patronales, a la que acuden madrugadores y trasnochadores. Los jóvenes posponen la hora de irse a dormir por llegar a las 9.00 al tiro de soga y el lanzamiento de barra aragonesa, principalmente, y los más mayores disfrutan de las primeras horas del día y de la "fresca", conversando con amigos y compañeros del que ha sido el oficio "de toda la vida".
La Asociación de Agricultores y Ganaderos de Caspe junto con el Ayuntamiento organizan esta jornada, en los pabellones municipales, en la que no falta el almuerzo y los premios para los distintos concursos. Los tres primeros se celebraron el pasado 2 de agosto, en la Plana del Pilón. Los más habilidosos compitieron en el certamen de labranza y los aficionados pudieron medirse con los profesionales en el de caballón y lanzamiento de azada. Este viernes, los torneos eran de un carácter más popular, con la soga, la barra aragonesa, el tronzador y los concursos de hortalizas y plantas. Como novedad, los más pequeños se han subido a un tractor y completado un recorrido que les ha valido para conseguir el diploma de tractoristas.
Para los agricultores el día importante es el primero y este año, además, ofreció una pequeña exposición de vehículos clásicos, un tractor y una cosechadora. En el caso del tractor, José Manuel Bel lo llevó hasta la Plana del Pilón tras 20 años parado. "Arrancó a la primera. Este tractor era de mi tío Joaquín y yo aún me acuerdo de llevarlo, es de doble embrague. Los más jóvenes ya no sabrán cómo es ese tipo de embrague", comentó.
Ambos vehículos clásicos, que fueron de los primeros en llegar al campo caspolino, suscitaron un gran interés y nostalgia a los presentes. "Igual para el año que viene, si se corre la voz, otros agricultores deciden llevar también la maquinaria agrícola que tienen sin usar. Es una idea que gustó mucho", valoró Vicente Cirac, agricultor.
Una fiesta de "toda la vida"
El hijo de Cirac, también Vicente de nombre, lleva 12 años presidiendo la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Caspe y toda la vida trabajando el campo. El caspolino señala que, aunque ya no hay tanta afluencia de personas en el Día del Agricultor enmarcado en el calendario de fiestas, sigue manteniendo su importancia: "Esta fiesta popular la he visto toda mi vida y tengo 51 años. Colaboro desde los 14 o 15 y sirve para no olvidar de dónde venimos y juntarnos los del sector en una mañana agradable".
El agricultor mira al futuro con esperanza y ha adelantado en una entrevista en Radio Caspe que el relevo generacional, por el momento, "está garantizado". Tras una junta que ha trabajado por mantener las tradiciones y la memoria del campo, llega una generación de hijos de agricultores y ganaderos que, pese a no dedicarse profesionalmente al sector agrícola, le profesan un gran amor. "En un sector envejecido como el nuestro es difícil el relevo y más teniendo en cuenta que incorporarse sin una tradición familiar detrás es complejo por el coste económico que supone", apuntó Cirac.
El tercer día de las fiestas patronales de Caspe ha comenzado con este homenaje a la agricultura, pero también ha contado con muchas otras actividades como magia infantil, la salida de los cabezudos o las vaquillas con espectáculo taurino. La propuesta estrella de la tarde es el Máster del Porrón que organiza Interpeñas Caspe, a las 19.00, en la calle Nonaspe. Una hora más tarde, el ambiente se trasladará al campo de fútbol Los Rosales para disfrutar del derbi Caspe C.D.-Alcañiz C.F.
La música reinará también en la calle, este miércoles, con la actuación Trío Carbonell, el espectáculo mariachi Rumbo a Tijuana, Dj Matu Rock, discomóvil Ganalaxia y el concierto Súper Latino, con Dj Rubén Ráfales de cierre.























