Observar el eclipse total de Sol sin la protección adecuada puede provocar una retinopatía solar. Esta afección no produce dolor instantáneo y se manifiesta pasadas las horas, ya que, los ojos no tienen receptores de dolor. «Puedes estar observando el sol sin ninguna protección y no darte cuenta de que estás dañando tu retina, la cual se encarga de formar las imágenes que luego van al cerebro provocándoles quemaduras», cuenta la optometrista alcañizana Carmen Hurtado.
Los signos de la dolencia son visión distorsionada y borrosa, e incluso llegan a producir cefalea. Por ello, las gafas homologadas no deben retirarse mientras se mira al Sol. Tan solo con una breve exposición a la radiación puede dejar secuelas permanentes, como dañar la retina debido a que es un tejido nervioso el cual genera problemas permanentes.
Conocer las fases del eclipse será fundamental para disfrutar del espectáculo con seguridad. El fenómeno comenzará a las 19.30, la fase de totalidad concluirá a las 20.30, con una duración de oscuridad total de un minuto y treinta segundos, ese es el momento donde los observadores se podrán quitar las gafas. Así lo confirma la optometrista "cuando ya se ve todo negro y que el sol brilla detrás de la luna, es cuando se puede observar el eclipse sin gafas, pero eso es muy poquito tiempo".
No obstante, advierte de que identificar el instante exacto requiere total seguridad, por lo que su recomendación es no retirarlas si se tienen dudas o si no se tiene acceso a las indicaciones de un experto. También aconseja alternar periodos de observación de unos 30 segundos con descansos mirando hacia otra dirección. Finalmente, el suceso astronómico acabará a las 21.00 dejando recuerdos para toda la vida enmarcados por el paisaje del Bajo Aragón Histórico.
Los expertos desmontan el mito: el papel rojo de los Babybel no sirve para ver el eclipse
La seguridad empieza por utilizar unas gafas adecuadas que cumplan la norma ISO, en concreto la 12.312.2 y tengan el sello CE. No sirve cualquier gafa de sol ni instrumentos caseros como radiografías o CDs. «Yo misma lo hice hace muchísimos años cuando cogíamos el papel rojito de los quesos que vendían de bola. Se decía que se podía ver, pero nada más lejos de la realidad, porque estamos provocándoles daño a nuestros ojos», recuerda Hurtado. Además, en el caso de que las gafas estén rayadas o hayan sufrido algún daño, se recomienda adquirir unas nuevas.
Por otro lado, los usuarios de gafas graduadas también deben de estar atentos a las recomendaciones sanitarias para protegerse. «Si eres usuario de gafas de vista, las del eclipse deben de ponerse encima de ellas», recomienda Hurtado. De esta forma se garantiza una correcta protección.
En cuanto a la utilización de prismáticos, telescopios o cámaras requiere filtros solares específicos. «Colocar unas gafas de eclipse delante del objetivo no es una alternativa segura, ya que las lentes de estos dispositivos concentran la luz solar y pueden provocar lesiones oculares», puntualiza Hurtado.

Un plato de cartón y unas gafas pueden proteger la vista de tu hijo durante el eclipse
Los niños requieren una atención especial durante la observación del evento astronómico. Además de utilizar gafas homologadas, Hurtado recomienda vigilar que no miren por los laterales de la protección porque las suyas son más estrechas. Esto ocurre porque su campo de visión es más reducido que el de los adultos, por lo que de forma involuntaria pueden girar la cabeza y exponerse al peligro.
«Se puede hacer una actividad divertida con ellos para protegerlos. Con un plato de papel se puede hacer una careta protectora. Hay que hacer dos incisiones laterales en el plato para que entren las varillas de las gafitas y dos más en las zonas de visión», cuenta Hurtado.
La optometrista ha concluido con un mensaje de tranquilidad y responsabilidad, «el eclipse será un acontecimiento inolvidable, pero solo si se observa con las medidas de protección adecuadas. Ante cualquier síntoma posterior, como visión borrosa o distorsionada, recomiendo acudir sin demora a un profesional para descartar lesiones en la retina».









