La inauguración de Tamboríxar de Híjar arrancó con un nudo en la garganta y un profundo aplauso de gratitud. La cuadrilla El Nazareno, uno de los referentes del Concurso Nacional de Tambores y Bombos, recibió el Premio Repercusión 2025 como reconocimiento a sus más de 30 años de historia. Su trayectoria, marcada por el compromiso, la pasión y el sentimiento deja una huella imborrable en la tradición del municipio.
El acto tuvo lugar en el marco de la presentación oficial de Tamboríxar, en el pabellón multiusos del municipio, con presencias de autoridades como el alcalde y el concejal de Semana Santa, quienes dieron la bienvenida a los días más esperados por los vecinos de la localidad.
Durante el evento, la intensidad se hizo palpable. El discurso de Roberto Esteban, integrante de la Cuadrilla El Nazareno, acompañado por su compañero Carlos Arbiol —quien sostenía el trofeo—, fue uno de los momentos más emotivos del acto. Leído con voz entrecortada tras recibir el reconocimiento a los 34 años de trayectoria de la agrupación en el Concurso Nacional de Tambores y Bombos de Híjar, repasó con sensibilidad momentos vividos por el grupo: «Viernes de ensayo, con frío, al calor de una cerveza, pero a cero grados, probando una marcha, otra, contra golpes infinitos».
Este grupo, nacido hace más de tres décadas, ha sido campeona en tres ocasiones y ha participado de forma ininterrumpida hasta su despedida el pasado año. Un legado que se ha forjado a base de compañerismo. «Esto no se acaba mientras suenen las calles», fue el mensaje con el que concluyó el discurso Roberto. Una frase que provocó más de una lágrima entre los miembros del grupo. Agradeció también a las personas que han formado parte de su historia: «No podemos irnos sin dar las gracias a todos esos profes que a lo largo de los años crecieron con nosotros y nos transmitieron esta pasión».
La Semana Santa de Híjar ya ha comenzado con intensidad, y el municipio se prepara para vivir sus días más esperados con la emoción habitual y la mirada puesta en el cielo.
El alcalde del municipio, Jesús Puyol destacó que este año se afronta con «la misma ilusión y la tradición de siempre», aunque reconoció que «estamos pendientes del tiempo, porque cambia mucho la Semana Santa si llueve o no llueve». Según explicó, el ambiente ya se deja sentir en las calles: «Este fin de semana ya empezaba a bajar hoy mucha gente, mañana más, y el día del concurso pues es el domingo por excelencia, porque vienen muchas cuadrillas de muchos lados». También puso el foco en el acto central del Jueves Santo: «El acto por excelencia es el de Romper la Hora, y luego de ahí que nos deje la climatología hacer todas las procesiones».








