Hoy está aquí y mañana en otro lugar. En cualquier otra parte donde le lleve el circo. Desde hace siete años la vida de Teresa Magallón Cortés (Alcañiz, 1983) es «circo, danza, más circo, yoga y creación audiovisual». En las artes escénicas, los efectos de la pandemia se traducen en actuaciones canceladas o aplazadas en el mejor de los casos. Pero los artistas, siempre en constante movimiento y formación, no paran.
Van regresando las fechas a los calendarios y la alcañizana arranca 2021 con varios proyectos. Dos de ellos son muy personales y tienen fecha de estreno. El primero es el domingo 7 de marzo en Zaragoza junto a Sofía Díaz Gotor, que toca el piano y recita. Ella, que es especialista en trapecio, aporta danza aérea. La pieza de 25 minutos se verá en «Pies para qué os quiero», festival de danza y mujer en el Teatro del Mercado.
Para ver el siguiente habrá que esperar a octubre en el Teatro de las Esquinas. Sweet Chilli es el nombre de la compañía de circo contemporáneo que puso en marcha junto a su compañero Milki Lee hace dos años. Ambos hacen danza contemporánea. Ella aporta además trapecio y movimiento y él, mástil chino y breakdance. Comenzaron con una pieza de 25 minutos apadrinados por un proyecto transfronterizo europeo que une sur de Francia y norte de España. «Esto nos llevó a estar un año de creación en Toulouse y de ahí llegaron un montón de residencias artísticas por España, Italia y Grecia. Hicimos diez y nos quedan otras seis por delante», explica.
Esta misma pieza les llevó a Le Lido, una de las mejores escuelas de circo contemporáneo de Europa en la que se apuesta «mucho por la creación más que por la técnica circense del «Más difícil todavía»», añade. En Francia hay menos trabas para seguir creando ya que los artistas cobran un paro que les permite no tener que renunciar y buscar otros trabajos. Francia está siempre ahí porque «en España este tipo de circo que hacemos no existe». Sweet Chilli sigue trabajando en el formato largo de la pieza y mientras llega octubre, las estancias artísticas en países y lugares en territorio nacional se sucederán. «Me encantaría mostrarla en Alcañiz», dice.
Además de los proyectos más personales, la alcañizana colabora con muchas compañías. Entre ellas, «Peliagudo Arte y Circo», que también estrena en marzo y es una propuesta para todos los públicos y que gira por todas las plazas de los pueblos donde son requeridos. «Es otro lenguaje a lo que hago más personal y contemporáneo para adultos, más gamberro, más poético… Esto es familiar», apunta.
El aspecto circense lo combina con el audiovisual. Y esto ya la ha llevado a trabajar a su ciudad natal y en breve volverá a hacerlo de la mano de Sonia Lanuzza con quien grabó el teaser de «La Noche Roja» y hará lo propio con «Gregoria». Se ha especializado en realizar los vídeos de promoción. «Todo mi bagaje haciendo esto en la televisión autonómica lo vierto en dar visibilidad a compañías de danza y circo», apunta. «Mi trabajo es reducir una obra de hora y media a 30 segundos en una promo para difundir en internet», añade. Una buena muestra de todo lo que hace está en su web. La realización de estos vídeos es su inversión de futuro cuando el cuerpo ya no le dé para tanto circo y danza. Esto y también el yoga para lo que lleva preparándose cuatro años.
Necesidad de movimiento
Se acercó al yoga buscando la parte espiritual, la calma mental, la meditación… Aspectos que se ven en sus piezas «muy íntimas y que van a la esencia». Lo mismo que se refleja la base de la danza butoh, de origen japonés. La parte física la tenía cubierta con el circo, mundo que acababa de descubrir en Foz Calanda junto a Laura Foz, su antecesora en esta sección. Teresa también es Diseñadora Gráfica y en ese tiempo era una de las maquetadoras de las páginas del periódico La COMARCA. Aquello se convirtió en una vía de escape a las horas de ordenador. «En el circo, el ejercicio siempre está unido a lo creativo y artístico. Además, hacía cosas virtuosas que jamás pensé que haría y menos con 30 años, así que, me fui enganchando», recuerda.
Sus estudios ya la habían llevado a Zaragoza, Granada, Cuba e India para cursar Diseño Gráfico, Audiovisuales, Dirección de Arte para Cine y yoga, respectivamente. El circo y la danza requieren de constante formación en estancias aprendiendo de los mejores y la lista de Magallón es extensa. «Estamos en constante viaje. Necesitaba moverme y me moví… No he parado», concluye sonriendo.











