José Antonio Fernández y Maite Torres, gerente de Asapme, asumen la empresa. El centro, con 74 plazas, continuará con los mismos servicios y personal
La escuela infantil Soletes seguirá activa con nuevos propietarios. Se alivia así en gran medida la falta de plazas de educación de 0 a 3 años en la ciudad. El traspaso se hará efectivo el próximo 1 de julio después de haber anunciado el cierre de sus puertas de forma inesperada el pasado mes de mayo. Los nuevos gestores serán José Antonio Fernández, trabajador en Construcciones Hnos. Romero, y Maite Torres, gerente de la Asociación Pro Salud Mental del Bajo Aragón (Asapme).
Los horarios, precios, personal y actividades continuarán siendo los mismos. La escuela mantendrá el servicio de guardería para los niños de 0 a 3 años con matrícula en el centro. Además ofrecerá servicios de ludoteca para niños de hasta 12 años y actividades educativas todo el verano, incluido agosto. «Pensamos que lo mejor era seguir tal como estaba. Los padres ya han tenido suficiente con la noticia del posible cierre», indica Torres. La escuela realizó este martes una reunión informativa con las familias y trabajadores para darles mayor tranquilidad.
Las cinco educadoras continuarán manteniendo su actividad y, próximamente, una de ellas será la directora. Tal y como añade Torres, una «tranquilidad para los padres al dejar a sus hijos con el mismo profesor». Los nuevos gerentes realizarán labores en el centro y atención al público durante las tardes ya que continuarán con sus respectivos trabajos. Asapme no tendrá ninguna relación directa con la escuela infantil.
Los socios son padres de tres hijos a los que les afectó la problemática del cierre y por ello decidieron hacerse cargo del centro. «Éramos los primeros afectados. Nuestros dos hijos mayores iban a la escuela en verano y necesitábamos plaza para la pequeña en septiembre», explica Torres.
El centro continuará, como hasta ahora, con un total de 74 alumnos divididos en los 4 grupos. La convocatoria de las nuevas matrículas se realizará del 1 al 12 de julio con horario de 9.30 a 12.00 y de 18.30 a 20.00 durante las tardes. El número de plazas libres se hará público a finales de julio.
La noticia del posible cierre trajo consigo momentos de mucha tensión, agradecimientos a la labor del centro así como indignación por parte de un gran número de familias asistentes al encuentro con los antiguos socios, cuyas discrepancias insalvables fueron el argumento para el cierre. Ninguno de los dos continuará teniendo relación con el centro una vez realizado el traspaso. La incertidumbre se ha mantenido hasta 5 días antes del cierre anunciado, lo que ha causado gran malestar entre padres y profesoras.
En el caso de que Soletes hubiera ejecutado el cierre, la escuela habría sido la segunda guardería privada que cesaba su actividad en los últimos años en la capital aragonesa. Finalizar la actividad suponía dejar a 80 familias sin opciones. Optar a plazas públicas en las dos escuelas infantiles con las que cuenta la ciudad actualmente es una lotería y existe una larga cola de espera. Se trata de el Santo Ángel (gestionada por DGA) y la Selveta (municipal). Aún no se sabe si la oferta de Soletes será suficiente para cubrir la alta demanda de la ciudad y algunos padres están valorando pedir una reunión al ayuntamiento.






