El incendio forestal que se inició a primera hora de la tarde del sábado en la localidad catalana de Batea y avanzó muy rápido hacia Nonaspe y Fabara se dio por controlado la tarde de este domingo a las 17.50. El fuego ha calcinado un total de 550 hectáreas en un perímetro de 14 kilómetros, la mayor parte de la superficie en término aragonés. La carretera que une Nonaspe con Fabara (A - 2411) y también la carretera T-723 que conecta Nonaspe con Batea ya han sido reabiertas al tráfico. A las 20.00 se retiró el Puesto de Mando Avanzado.
La principal afección ha sido pinar y monte bajo y también ha afectado a algunas parcelas agrícolas y a una granja, sin animales dentro. No se ha tenido que realizar ninguna evacuación según explican fuentes del ejecutivo aragonés. "El fuego se ha dado por controlado y durante el resto de la tarde y en la jornada del lunes van a continuar algunos medios refrescando la zona y controlándola", explicaba Fernando Taberner, alcalde de Nonaspe.
La mejora de las condiciones climatológicas durante el día ha ayudado a controlar el fuego, y también la situación meteorológica de la mañana de este domingo de rachas inferiores a 20 km / h. El operativo de INFOAR que permanecerá hasta este lunes serán dos cuadrillas terrestres, dos autobombas y el Director de Extinción.







