Cuando el tiempo no acompaña, lo que apetece es refugiarse en un lugar y despojarse de los abrigos. Eso es lo que han hecho muchas familias alcañizanas y caspolinas en esta tarde de viernes. La lluvia no da tregua, pero no por ello los planes se cancelan. A salvo de la lluvia, cientos de niños han dedicado su tarde de vacaciones para jugar, saltar y descubrir cosas nuevas en el Recinto Ferial de Alcañiz y en el Pabellón Municipal de Caspe. ExpoGuay y Caspelandia han abierto sus puertas este 26 de diciembre y continuarán su curso hasta el domingo 28, en el caso de Alcañiz, y hasta el martes 30, en el caso de Caspe.
Hinchables, recaudaciones y aventuras
Dentro del Recinto Ferial de Alcañiz, los más pequeños pueden disfrutar de multitud de actividades, entre las que destacan los hinchables y un largo puesto de ordenadores para jugar a las consolas. Además, los más atrevidos podrán subir una pared escalando, para después tirarse por una corta pero emocionante tirolina. No hay más que observar la cara de los niños y niñas para descifrar su ilusión y felicidad. En el caso de los ordenadores, los niños un poco más mayores podrán encontrar variedad de juegos, como el FIFA, para pasar una tarde entretenida compartiendo afición con otros niños, conocidos o no.
Durante el recorrido por las distintas zonas de juegos, los alumnos y alumnas de 4º de la ESO del IES Bajo Aragón y del Escolapios se encontraban recaudando fondos para costear su viaje de fin de curso de este próximo año. Entre los objetos que vendían había peluches, juguetes y comida. En el caso de los Escolapios, ofrecían jugar a pescar peces de juguete a cambio de un pequeño donativo. En función de los peces conseguidos, obtenían una cantidad de puntos canjeables por un juguete o peluche.
También existe espacio para los más inquietos con actividades en patines y partidos de fútbol dentro de pelotas hinchables gigantes. Para los que buscan tranquilidad, una larga fila de mesas ofrecían un sitio para dibujar y pintarse las caras. Un espacio en el que, dependiendo de los gustos, cada niño puede encontrar su lugar de entretenimiento.
En el caso del Pabellón Municipal de Caspe, tampoco han faltado las camas elásticas y los hinchables. En esta ocasión, sí que se ha comentado la falta de hinchables para los niños de 10 años en adelante, quienes contaban con menos zonas de juego adaptadas a su edad que los menores de 10 años.
Además, también se ha pensado en los más mayores, quienes acompañan a los niños y niñas. Los padres, abuelos, tíos... pueden relajarse en las cafeterías dispuestas en ambos recintos. Mientras los hijos, nietos, sobrinos... se divierten, los adultos se relajan y disfrutan, acompañados con música de fondo y con algún que otro reencuentro navideño.





















CASPELANDIA ruina, qué pena con lo bien que funciona otros años. Hinchables pequeños, camas elásticas pequeñas, muy poco para niños pequeños y nada para niños a partir de 10 años. Mucho frío, poco control por parte de monitores, la barra ni leche caliente para los cortados, los gofres fríos, botellas de cristal que se pueden romper, etc etc etc