La Casa Bosque de Caspe hace un llamamiento a la población para captar más voluntarios dispuestos a participar en la Fantasmada, un evento por el que cada año pasan más de 1.000 personas. Sobre todo, explican, hacen falta más guías, figura fundamental al ser estos los encargados de acompañar a cada uno de los grupos participantes en este mítico pasaje del terror.
La asociación caspolina celebró este miércoles una reunión para comenzar a organizar la cita a celebrar este próximo 31 de octubre. En ella, además, querían tantear si realmente sería posible o no dar continuidad a un evento en el que el año pasado se implicaron más de 100 vecinos. La respuesta fue aceptable, aunque los grupos con los que hasta ahora se cuenta suman un número «un poco justo» frente a la magnitud de la cita. Confían en que estas próximas semanas «puedan sumarse más», algo que ya ha ocurrido en otras ediciones. No obstante, a su vez insisten a la ciudadanía a que se animen a participar.
El grupo participante «más flojo» frente a años anteriores es el de los guías. «Da la casualidad de que muchos de los que ocupaban este papel no están disponibles este año, por eso solicitamos esta ayuda. Todos intentarán conseguir a otros que ocupen su lugar por el boca a boca, y esperemos que den con ese alguien para que todo pueda ser más fluido», explica Cristina Ferrer, miembro de la asociación Casa Bosque.
Ferrer y el resto de integrantes de la asociación organizadora insisten en la importancia de que se mantenga una actividad lúdica que «une a todo el pueblo» y que se conoce mucho más allá de Caspe. En sus inicios, la Fantasmada caspolina tuvo un carácter reivindicativo para recordar a las autoridades que las prometidas obras de recuperación del Castillo del Compromiso tardaban en comenzar. Finalmente se logró inaugurar el castillo en su actual aspecto para el 2012 y se redefinió el objetivo del evento. Desde entonces muchísimas horas de trabajo e ilusión se esconden año tras año detrás de este evento que apenas dura unas horas.
Con el tiempo esta también se ha ido haciendo cada vez más conocida, llegando hasta la actualidad, cuando las entradas vendidas por internet se agotan semanas antes de su celebración. «Por eso es tan importante colaborar de vecinos y también de otras entidades como la brigada municipal o el Ayuntamiento, entes que también hacen posible la cita. Animamos a que la población se sume a una noche en la que lo importante es pasar un buen rato», concluye Ferrer.







