Entre abrazos, sonrisas y unos pocos nervios, las once Reinas de Fiestas de Andorra disfrutaron de uno de los momentos que no se olvidan, la presentación de las que son este año las representantes de la infancia, juventud, cultura, deporte y tercera edad. Para todas ellas, estas fiestas patronales serán mucho más especiales que nunca, algo que han esperado con ilusión, pero también con responsabilidad al haber sido elegidas por distintas entidades locales, excepto la Reina de Fiestas, que es nombrada por parte de sus quintos.
Andrea Valero fue precisamente la quinta que protagonizó el traspaso de corona entre la reina de fiestas saliente y la entrante, recibiendo la tiara de parte de Marta García, quien será la encargada este lunes de poner el cachirulo al monumento del Pastor. "He tenido la suerte de representar a mi pueblo durante un año que recordaré con muchísimo cariño", destacó García. Por su parte, las palabras de Valero miraron hacia el año que va a disfrutar como reina y que valoró con cariño por poder hacerlo junto a sus seres queridos. "Gracias a todos los que me acompañáis porque las fiestas no son solo actos, tradiciones o música; son sobre todo todas las personas que las hacen posibles y que consiguen que año tras año tengamos ganas de volver a vivirlas", añadió.
Excepto Valero, que recibió la banda impositiva de la mano de la reina saliente, al resto de representantes les colocaron su banda los miembros de la corporación municipal. Ademas, todas recibieron un ramo de flores que les entregaron sus familiares con mucho cariño y emoción. Paula Alquézar fue nombrada como Real Moza del Cachirulo, Violeta Guillén como reina de la Casa de Andalucía, Cayetana Lorenz como madrina de la Peña Taurina, Esther Miguel como Cenicienta de Interpeñas, Dina Revuelta como madrina del Andorra Club de Fútbol, y Florentina Alquézar, reina de la Tercera Edad. A ellas se suman las cuatro representantes infantiles Paula Félez, Elena Celma y Naiara Vargas, junto con Lucía Bielsa, reina infantil de la Casa de Andalucía.
Imposición de bandas y traspaso de corona de las reinas andorranas./ S.F.
Un pregón contado desde el cariño
La Proclamación se celebró ante un polideportivo municipal expectante y lleno de amigos, familiares y vecinos que quisieron acompañar a las protagonistas de las fiestas. Junto a ellas, fue especial también la presencia y discurso de la pregonera de este año, Yasmina Galve, quien fue recibida con un caluroso aplauso en su localidad natal. "Sabéis que no me gusta hablar en público y estar hoy aquí frente a todos vosotros me emociona", resaltó nada más empezar su pregón.
Las anécdotas y recuerdos atravesaron su discurso dejando espacio tanto a las risas como a los agradecimientos porque para Galve subirse frente a Andorra para abrir las fiestas no ha sido un hito que haya conseguido sola. "Hace más de 30 años fui reina infantil gracias al gran esfuerzo que hicieron mis padres y ahora entiendo mucho de lo que hicieron por mi. Gracias", compartió. A través de sus ojos, los presentes recorrieron las que para ella fueron las fiestas de su infancia y los colores que viste desde adolescente, el verde y morado. Sin embargo, su paleta es mucho más plural: "En Andorra no importa de qué peña seas o si eres de fuera, aquí todo el mundo te acoge. Es una de las cosas que más me enorgullecen de mi pueblo y, gracias a eso, tengo un montón de amigos repartidos por las peñas", resaltó.
Aunque su mención más especial en este sentido fue para su grupo de amigas y peña Zancocho, que nació en 1998, y que para ella es "la familia que se elige". "Ojalá haber sabido que las fiestas de antes de la Universidad serían las últimas en las que estaríamos todas juntas. Las exprimimos a tope, pero aún lo habríamos hecho más (...). Las obligaciones no siempre nos dejan estar aquí cada 7 de septiembre", explicó.
No obstante, ante el devenir de la vida adulta, Galve compartió una promesa. "Mientras me caía alguna que otra lágrima en la Universidad por tener que estudiar para las recuperaciones, me prometí que siempre que estuviera en mi mano, no faltaría a ningunas fiestas más. Y así lo he cumplido durante estos años". Al final del discurso, la pregonera recibió una escultura del monumento del Labrador y el Minero, de la mano del alcalde, Rafa Guía, como obsequio.
'Los del piso', 20 años de amistad
Quienes tampoco faltan a las patronales andorranas son una de las peñas consolidadas de Andorra y que, este año, colocarán el cachirulo al monumento del Labrador y el Minero. 'Los del piso' llevan más de 20 año disfrutando de las fiestas juntos. "Todos somos el corazón de Andorra, disfrutemos al máximo con respeto y cuidándonos entre nosotros", compartieron.
De todos los 'Viva San Macario' que resonaron por el polideportivo andorrano el más fuerte fue el protagonizado por el alcalde. Con una amplia sonrisa, Guía felicitó las fiestas a todos sus vecinos destacando el esfuerzo del Ayuntamiento por hacerlas accesibles. "Todos los actos son gratuitos para que todos puedan disfrutar de nuestros días grandes. Estoy muy orgulloso y presumo mucho de pueblo (...). Gracias a la Comisión de Fiestas, sin ellos no sería posible este programa espectacular", destacó.
'Minerín', el nuevo integrante de las fiestas
Las fiestas en honor a San Macario han dado su pistoletazo de salida, a la espera de que este lunes el chupinazo desate del todo el ambiente festivo. La localidad, además, contará con un integrante más en sus patronales que se une a las filas de los cabezudos locales. La Comparsa andorrana presentó el viernes a 'Minerín', que nace gracias a la colaboración de la administración de Lotería que le da nombre. "Lo que empezó como una broma, se ha hecho realidad y estamos my contentos", valoró Nicolás Escudero, responsable de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos. En total, la comparsa cuenta con 26 figuras entre cabezudos, que son 16, y gigantes que suman 10.























