Graves daños materiales y 250 alumnos sin calefacción es el panorama al que se enfrenta el IES Valle del Guadalope de Calanda. El centro sufrió el lunes una subida de tensión eléctrica que provocó un apagón durante varias horas lectivas, y como consecuencia, se han visto dañadas una de las calderas, fotocopiadoras, ordenadores, la fibra óptica y pantallas digitales, lo que se traducirá en más de 10.000 euros en reparaciones.
Según explican, fue el domingo cuando se produjo un fallo eléctrico en una de las torres de Endesa que suministra al instituto calandino, y que provocó la subida eléctrica. Hasta que saltaron los automáticos, se estaba enviando mucha más energía y eso fundió parte del sistema, pero no fue hasta el lunes a primera hora cuando fueron conscientes de ello. «Llegamos y nos encontramos el percal. No recuperamos la luz hasta las 12.00. Olía a quemado en según que zonas del instituto», explican desde el IES. El suceso también sorprendió a los alumnos, quienes igualmente reconocieron "oler a quemado" en alguna clase. Desde Endesa confirman que se produjo «una sobretensión que dañó algunos equipos electrónicos». El motivo fue «un cable neutro cortado en un apoyo de una línea de baja tensión», es decir, algo que puede suponer un mal funcionamiento de la red en ese tramo y que puede generar daños.
Este martes las clases se han realizado ‘con normalidad’, aunque el principal problema radica en que la mitad del edificio continúa sin tener calefacción en pleno mes de enero. «El instituto se divide en dos, la parte nueva, que es donde tenemos los radiadores que no funcionan; y la antigua, que es donde está el hilo radiante, que sí que va. Pero claro, al venir del fin de semana hemos estado dos días con la calefacción apagada, por lo que coger temperatura está costando», explican desde el centro. Se confía que la caldera pueda estar reparada «cuanto antes», aunque al cierre de esta edición se desconocía si estaba dañada al completo, o tan solo se trataba de alguna pieza a reponer.
El equipo directivo también ha estado realizando recuento económico del resto de daños. En total, contabilizan al menos siete tablets dañadas, dos pantallas portátiles- cuyo coste podría rondar los 3.000 euros-, seis ordenadores portátiles, diferentes 'switches' de fibra óptica, así como centralita telefónica y timbres. No obstante, sospechan que en los próximos días puedan sumarse nuevas afecciones. «Tenemos confirmados algunos portátiles dañados, pero hoy mismo algunos alumnos se han llevado otros y al poco tiempo de encenderles se les han apagado, por lo que quizás al final están dañados los 20 que tenemos», confirman.
Ante este panorama, los docentes han ideado diferentes soluciones preventivas para que las clases no se vean afectadas. Por ejemplo, al no poder hacer fotocopias, se deben desplazar hasta la librería del pueblo. «Ya nos ha dicho que no hay problema. Toca ir hasta allí, pero no queda otra», añaden. Además, también se ha habilitado un teléfono móvil en lugar del fijo por si alguien quisiera contactar con el centro. Igualmente, se mantienen informadas a las familias.
El total económico de daños será trasladado al seguro del centro, así como a la Dirección Provincial de Teruel de Educación, quienes «inicialmente se harían responsables de las afecciones». Cabe remarcar que además de calandinos, el IES Valle del Guadalope también recibe entre sus 250 alumnos a vecinos de otros pueblos cercanos como Foz Calanda, Aguaviva o Mas de las Matas, entre otros.






