Es el barrio más antiguo de Híjar y el cariño que se le tiene queda patente cada enero cuando llega el momento de honrar al patrón. Este fin de semana volvió a suceder y San Antón fue festejado con los actos de siempre, que son los más esperados y los que, ahora sí, en Híjar dan por iniciado el año y los festejos a diversos santos. Se trata, entre otros, de San Fabián, San Sebastián, San Valero y San Blas, además de San Antón, con cuyas celebraciones se abrió la veda para el resto. Son los llamados santos capudos, por aquello de que todos lucen capa. Muchos de ellos dan nombre a barrios hijaranos, como es el caso de San Valero con la avenida del Carmen, o de San Blas, a quien se le honra con una de las plazas más concurridas en la travesía a Samper.
Los actos por San Antón comenzaron con la tradicional rifa. Otro año más congregó a un nutrido de vecinos en el almacén con la imagen del santo presidiendo. Cabe recordar, que en la ermita-sinagoga continúan los trabajos de restauración de las pinturas murales del interior. Tras la rifa se sirvió un caliente chocolate que con esmero habían preparado entre el vecindario y que templó los cuerpos en la tarde-noche del sábado hasta que se prendió la hoguera que también montaron entre los vecinos del barrio. El domingo fue la jornada más solemne con la misa y procesión en una gélida y ventosa mañana aunque con el sol de buena compañía.










