Lleno hasta la bandera se ha despertado este fin de semana Híjar, encargado de acoger la 49ª edición de las Jornadas de Convivencia de los nueve pueblos que componen la Ruta del Tambor y el Bombo. El municipio del Bajo Martín ha dado el pistoletazo de salida a la Semana Santa del Bajo Aragón que, tal y como ha destacado el consejero de Medio Ambiente y Turismo del Gobierno autonómico, el turolense Manuel Blasco, es de Interés Turístico Internacional y Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.
Híjar se ha vestido este sábado de gala para albergar a hasta 5.000 personas -cálculos del alcalde Jesús Puyol- de los nueve pueblos que componen la ruta -Albalate del Arzobispo, Alcañiz, Alcorisa, Andorra, Calanda, Híjar, La Puebla de Híjar, Samper de Calanda y Urrea de Gaén- y también de turistas y fans del artista aragonés Juanjo Bona. Porque el pregonero de la Semana Santa 2026 arrastra legión de ‘juanjistas’, seguidoras como Maica y Pilar venidas de Tarragona solo por ver al compositor y jotero. Cuando han descubierto el toque de tambores, cornetas y bombos, ya anhelaban quedarse unas cuantas horas más. Al menos una noche, porque habían llegado con billete de ida, y no de vuelta. «A ver qué surge, no sabemos», dice Maica. Mientras, Pilar asume que aunque nació en Zaragoza no era seguidora de la jota y empezó a amarla por boca de Bona («ni me iba ni me venía, no me había pasado con nadie. Juanjo tiene una de las mejores voces de España»). Lo cierto es que el joven de Magallón ha interpretado «La Magallonera» helando la sangre a más de uno dentro de la iglesia parroquial. Acompañado de la pareja de baile formada por Laura y Ramón, junto con bombos y bandurria, la tierra se ha detenido durante unos instantes para admirar al cuadro. «Tenemos la piel de gallina», decían varios vecinos sentados en la iglesia de Santa María la Mayor de Híjar.
"No sé qué pueblo toca mejor"
La ceremonia de apertura oficial con el pregón se ha producido a las 17.00 horas. En la iglesia ha actuado en primer lugar una representación de tambores y bombos de los nueve pueblos. Retransmitido por Aragón TV, en el acto han intervenido el alcalde local, el presidente de la Ruta, Fernando Galve, el consejero Blasco -que ha bromeado con los nueve alcaldes presentes sobre que aún no sabe qué pueblo toca mejor-, los premiados y el pregonero. Escuchaban los nueve regidores, diputados autonómicos (como la concejal alcorisana Silvia Casas), nacionales (como el alcalde de Calanda, Alberto Herrero) y el presidente de la Diputación de Teruel, Joaquín Juste, entre otras autoridades.

Puyol ha roto el hielo, ha agradecido al pregonero que pasee sus raíces por toda España, se ha retrotraído a un toque del tambor del siglo XVI que es más que una tradición compartida, es «nuestra forma de ser y de sentir, orgullo de nuestra tierra». «Cuando llega la Semana Santa todos los hijaranos, los nueve pueblos de la Ruta, vibramos con la misma fuerza», ha dicho. Y ha deseado: «Que estos días nos sirvan para mantenernos unidos, porque cuando los tambores suenan todos hablamos el mismo idioma». «Aquí el sonido es identidad -ha reivindicado un orgulloso Fernando Galve, presidente de la Ruta. El tambor es herencia colectiva; cada golpe es memoria».

El consejero Blasco ha recogido el testigo y se ha satisfecho de ver cómo durante la Semana Santa los nueve pueblos de la Ruta aparcan ideologías y diferencias para trabajar juntos y conseguir dar más brillo a una fiesta de renombre mundial.
Cuando se trae al mundo a un hijarano más
En el turno de los premiados, más de uno se ha emocionado en los bancos. No era para menos. Pedro Monzón confiesa que lleva 55 años yéndose de casa a tocar, así que agradece «las ausencias» a su mujer, también a sus hijos. Recoge el hijarano el Premio Tambor Noble 2026 por seguir a día de hoy formando a una escuela de presentes y futuros amantes del tambor. «Por estar muy vinculado a las costumbres locales», pronuncian para agasajarlo. Monzón se emociona. Parafrasea a una poetisa local y señala que «el tambor sabe a llanto y a grito». Ahora mismo imparte lecciones de redobles a veinte chavales que, como David, de 15 años, dice a LA COMARCA que no puede sentir más emoción que ver hoy a todos los niños aporreando el tambor. Vive estos días «con muchas ganas», con «mucha ilusión» y se impacienta porque quiere romper ya la hora esta noche y la del Jueves Santo.
Ahí veremos a Jesús Sanz y Joaquina Pérez, mayordomo organizador de las procesiones y rosariera, respectivamente. La pareja está sentada en primera fila de la iglesia, no quiere perderse nada. Ella canta como los ángeles y se emociona ante las jotas que interpreta Bona. Los llamados auroros o despertadores en otras zonas de Aragón, rosarieros en el Bajo Aragón, interpretan el cántico ‘De rodillas en el huerto’, que luego cantarán el primer domingo de Cuaresma. El Jueves Santo cantarán ‘el Humilde’ y recorrerán las callejuelas de Híjar tras la solemne rompida de la hora de madrugada. «Nos esforzamos en que todo quede bien, lo intentaremos, llevamos ya muchos días preparados, somos ministros de la orden tercera y queremos que todo el mundo esté agusto», se dan la voz uno al otro.

Luego le llega el turno al Premio Redoble, al hijo del pueblo de raíces madrileñas y segovianas, el corresponsal de Antena 3 en Bruselas desde 2009 Guillermo Pascual. Pascual confiesa a La COMARCA que el primer día que puso un pie en Híjar, la familia del «hornico» de su mujer, Paula, los abuelos panaderos Luis y Carmen, ya le hizo sentir como un miembro más no solo como pariente, sino del pueblo. Al mismo municipio al que dentro de poco va a traer a su hijo concebido, ese que anuncia en el estrado y sorprende a su mujer por la ruptura del silencio. «Es un día muy importante y había que nombrarlo. Lo sabía la familia. Peromi mujer no sabía que lo iba a decir en el turno de los agradecimientos y delante de todos». La emoción del que confiesa que trae un descendiente de Híjar más al mundo se contagia en el pueblo. Pascual también ha asumido que«a los diez minutos de la primera noche santa que se puso a los mandos de un bombo» ya llevaba una ampolla del tamaño de un micrófono y que «pecó de novato», lo cual no le volverá a pasar. «Me impresionó la primera vez que viví esta Semana Santa al ver cómo se vuelca todo el pueblo, se percibe un sentimiento muy especial. El que es de Híjar es muy de Híjar, y te das cuenta por el peso que para ellos tienen las tradiciones», ha dicho, al tiempo que ha prometido «mejorar» su técnica del bombo.

Por último, Juanjo Bona ha puesto a los feligreses en pie. «No me lo creo. Es muy fuerte, hace mucho que no hago un concierto y ver esto así... emociona». Juanjo cosecha vítores en cada estrofa. «Defender nuestra identidad es necesario. Todo lo que hago nace con mis raíces, que me han enseñado quién soy y de dónde vengo. Y pocas raíces son tan profundas como en el Bajo Aragón. Lo que en los pueblos de la Ruta se siente por el tambor y el bombo me recuerda a lo que siento yo por la jota. Hoy quiero dirigirme también a los jóvenes, a quienes estáis empezando, a quienes a veces dudáis; seguid tocando, seguid cantando y bailando, seguid defendiendo lo que somos, porque en cada gesto que mantiene viva la tradición hay futuro». Y, pasado el pregón, dice en declaraciones a este medio que «al año que viene volveré a la comarca pero ya a disfrutar, sin nervios». Ha dedicado una jota a los nueve pueblos, joyas de Aragón, le han puesto el tradicional pin de plata y le han regalado unos platillos con los que después, en la plaza del Ayuntamiento y ante el desfile de jóvenes niños de los nueve pueblos, los ha bajado para el toque final.

Instantes del acto oficial del Pregón de la Ruta del Tambor y Bombo en la Iglesia San María la Mayor de Híjar. / S.C.
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