El IES Matarraña de Valderrobres celebra estos días el 25 aniversario de sus estudios de Hostelería y Turismo coincidiendo con las XXI Jornadas Gastronómicas, una cita que reúne a alumnado, profesorado, antiguos estudiantes y representantes del sector para mirar hacia el futuro pero, sobre todo, recordar el camino recorrido durante este cuarto de siglo.
Todo comenzó como una apuesta arriesgada para garantizar el futuro de un instituto rural que, con el paso de los años, se ha convertido en el centro de referencia educativa de la comarca. La conmemoración arrancó este lunes con la presentación de una placa conmemorativa y un vino español en el que participaron algunas de las personas que hicieron posible la implantación de estos estudios.
Durante toda la semana, el centro acogerá ponencias, catas y actividades centradas en productos emblemáticos del territorio como el vino de la IGP Bajo Aragón, el Jamón de Teruel y el Aceite del Bajo Aragón, reforzando así el vínculo histórico entre la escuela y la riqueza agroalimentaria de la comarca.
Uno de los protagonistas de este aniversario es Dabi Latas, profesor del centro desde la puesta en marcha de los ciclos formativos, que sigue formando parte de un proyecto que ha evolucionado al mismo ritmo que el territorio. «Hace 25 años apostamos por un Matarraña turístico que apenas comenzaba a desarrollarse. Ahora vivimos momentos en los que incluso resulta difícil atender toda la demanda turística que llega a la comarca», explica.
Latas recuerda también los difíciles comienzos de un curso al que tuvieron que salir pueblo a pueblo para encontrar el alumnado. «Venían muy pocos estudiantes y teníamos que explicar personalmente la oferta formativa. Hoy la realidad es completamente distinta y la hostelería necesita más profesionales que nunca», señaló.
Además de la formación reglada, el centro ha logrado una importante proyección internacional gracias a los programas Erasmus+, los cuales cumplen diez años de su estreno y permite a estudiantes y docentes realizar intercambios y prácticas profesionales en Francia. Actualmente, alumnos del instituto realizan estancias en París mientras que estudiantes franceses completan su formación en Valderrobres. El centro también participa en concursos internacionales y mantiene activo su restaurante pedagógico Chapó, convertido en uno de los principales escaparates del trabajo que realizan los alumnos.
La salvación del instituto
La historia de estos estudios está estrechamente ligada a la propia supervivencia del instituto. Así lo recordó Silvestre Hernández, primer director del centro y principal impulsor del ciclo formativo. «En aquel momento el instituto había perdido la FP y querían quitarnos el bachillerato. Necesitábamos crecer o morir», explica Hernández. La desaparición de la Formación Profesional y la amenaza de perder el Bachillerato obligaron al centro a buscar nuevas alternativas para garantizar su continuidad.
La implantación del ciclo de Hostelería encontró importantes obstáculos administrativos y económicos. Sin embargo, la implicación de empresarios, instituciones y profesionales del territorio resultó decisiva. «Movilizamos a mucha gente porque creíamos que el Matarraña tenía un enorme potencial. Este territorio era un diamante en bruto y había que apostar por él», afirma.
Veinticinco años después, el exdirector considera que el proyecto aún tiene margen para crecer. «Siempre soñé con que estos estudios fueran todavía más importantes. El Matarraña tiene todos los ingredientes para convertirse en un referente turístico y gastronómico si existe una estrategia conjunta y una colaboración real entre todos los actores del territorio», defiende.
Un motor para la comarca
David Benedicto, inspector de Educación, destaca la importancia de estos estudian en el desarrollo económico y laboral del territorio. «El alumnado que sale de aquí sale muy bien preparado y estos estudios merecen la pena para toda la comarca. Estamos en una zona donde la hostelería y el turismo son fundamentales y este ciclo formativo tiene una importancia enorme», señala.
Centenares de estudiantes han pasado durante este cuarto de siglo por las aulas del IES Matarraña para incorporarse posteriormente a hoteles, restaurantes y empresas turísticas tanto del territorio como de otros puntos de España y del extranjero.
Mirando al futuro
El aniversario coincide además con una nueva etapa para la formación hostelera del centro. A partir del próximo curso se implantará un doble grado que unifica los cursos de Cocina y Servicios de Restauración, ampliando la duración de los estudios de dos a tres años.
El cambio supone un reto para el centro en un momento en el que muchos jóvenes buscan incorporarse rápidamente al mercado laboral, aunque el profesorado afronta esta transformación con optimismo. Las solicitudes para acceder al nuevo ciclo podrán realizarse entre el 2 y el 7 de julio.
Un cuarto de siglo después de aquella apuesta que parecía improbable, el IES Matarraña continúa cocinando futuro desde el medio rural, formando profesionales y contribuyendo al desarrollo de una comarca que ha encontrado en la gastronomía y el turismo dos de sus grandes motores de crecimiento.









