La Iglesuela del Cid ya puede autoabastecerse de agua de boca con la apertura de un nuevo pozo en La Rambla del que se está bombeando provisionalmente desde hace una semana suministro con alrededor de 160 metros cúbicos al día. Los sondeos comenzaron el año pasado y ahora se encuentran en la fase final. Los efectos severos de la sequía que enfrenta la zona, con los manantiales agónicos, provocaron que el municipio tuviese problemas de suministro. Llevaba más de un mes transportando agua en cisternas desde otros municipios como Fortanete y Villafranca.
El consistorio, por su cuenta y destinando 70.000 euros de la totalidad del POS, finalizó las obras para conectar ese pozo con el depósito municipal. El sondeo requirió una inversión de 25.000 euros, en lo que la DPT aportó 18.000 euros.
El manantial de la Tosquilla del que se suministra habitualmente está al mínimo y disminuyó su capacidad de 300-400 a 70 litros por la fuerte sequía, tal como explicó el alcalde de la localidad Fernando Safont. "Llevamos una semana que somos autosuficientes para nuestro abastecimiento. Ya hemos llenado los depósitos y estamos intentando llenar las balsas que tenemos bajo mínimos", detalló. De hecho, desde el Ayuntamiento trabajan ahora en abastecer esas balsas para el ganado que están en la preocupante situación de un 3 o 4% de su capacidad.
Con el suministro de agua de este nuevo pozo, gracias a una inversión hecha tanto por parte del Ayuntamiento como por parte de la DPT, se asegura el consumo humano durante todo el verano y "va a ser sostenible" también para los ganaderos. Ya desde el año pasado se empezó a notar el problema por el poco caudal del manantial y por eso el consistorio apeló a la Diputación para hacer el sondeo en un sitio donde esperaban encontrar agua. "Hicimos el sondeo y estamos a expensas de que se haga el definitivo. Nos han autorizado la extracción de agua mediante el bombeo provisional debido a la situación que estábamos atravesando", matizó el primer edil.








ya era hora de que se despertase en Aragón, en Andalucia llevan décadas abasteciéndose de agua de los pozos.