La caspolina Irene Burillo se ha quedado a un paso de conquistar el segundo título de la temporada en el torneo ITF W50 de Darmstadt, en Alemania. La tenista firmó una brillante semana que solo encontró freno en una final de máxima igualdad ante la alemana Nastasja Schunk. La bajoaragonesa, número 264 del ranking mundial, cedió por 5-7, 6-0 y 7-6 (20-18) en un espectacular desempate del tercer set que, según le trasladó la propia organización, podría haber sido histórico por su duración.
Pese a la derrota, Burillo valoró muy positivamente el torneo. "Es una plata que sabe un poco más a victoria, porque al final solo fue un punto y me sentí jugando muy bien. El nivel de toda la semana fue excelente y competí hasta la última pelota", explicó.
La final estuvo marcada por la igualdad entre ambas jugadoras. Burillo llegó a disponer de siete bolas de partido, mientras que Schunk tuvo ocho antes de cerrar el encuentro en su novena oportunidad. "Ya lo planteamos como una batalla. Al final cayó la moneda de su lado en el tie-break. Fueron detalles", resumió la deportista del Bajo Aragón-Caspe.
Una semana de remontadas y carácter
El camino hasta la final volvió a demostrar la fortaleza competitiva de la caspolina. Debutó remontando frente a la australiana Gabriella Da Silva Fick (6-7, 6-3 y 6-0), volvió a darle la vuelta al marcador ante la alemana Valentina Steiner (3-6, 6-4 y 7-5), eliminó en cuartos a la española Alicia Herrero (7-6 y 6-4) y alcanzó la final tras imponerse a la también alemana Tessa Johanna Brockmann por 7-5 y 6-2.
"Durante toda la semana me costó bastante cerrar los partidos. Gané dos encuentros en el tercer set y luego llegó esa final con un tie-break que nunca había vivido", reconoció. Este subcampeonato confirma el buen momento de Burillo, quien ya levantó el séptimo título de su carrera el pasado mes de marzo en el W50 de Heraclión, en Grecia, y venía de alcanzar los cuartos de final del Abierto de Nordea, donde cayó frente a la española Kaitlin Quevedo.

Recuperada del Aquiles y con la vista puesta en Rumanía
La tenista bajoaragonesa también explicó que buena parte de su mejora deportiva coincide con la recuperación de las molestias que arrastraba desde hacía meses en el tendón de Aquiles. Tras convivir con una tendinitis crónica y una pequeña rotura, decidió detener la competición para someterse a un tratamiento con plasma rico en plaquetas (PRP) y EPI.
"Había días que me despertaba y casi no podía caminar. Decidimos parar porque si no estás al cien por cien a estos niveles es muy difícil competir. Ahora me vuelvo a mover como a mí me gusta y ha merecido la pena tomar esa decisión", afirmó.
Con la confianza recuperada, Burillo viajará esta semana a Rumanía para disputar un nuevo torneo de mayor categoría, donde espera prolongar la dinámica de las últimas semanas. "Quiero seguir con la misma intensidad y, si puedo jugar muchos partidos, sumaré puntos importantes para seguir subiendo en el ranking", concluyó.









