Bajo el sol radiante de las cuatro de la tarde de este Sábado Santo llegó el Tren del Tambor a La Puebla de Híjar finalizando así un trayecto que empezó en Zaragoza una hora antes. La bienvenida la recibieron de las cuadrillas de tambores y bombos que se quedaron un rato compartiendo redobles en el andén ante la mirada de los pasajeros. Para ellos estaban dedicados y con ellos se marcharon de allí rumbo al casco urbano donde les esperaba una exposición de fotografías y la procesión del traslado de los pasos al Calvario antes del gran momento del Cese del Toque. En cuanto al tren, todo el que quiso pudo entrar a visitar el interior de los vagones.

Entre el pasaje viajaba Miguel Ángel Berna. Desde que el jotero descubrió hace no mucho tiempo que desciende de poblanos, ha seguido indagando. Conoce La Puebla y conoce su Semana Santa. De hecho, en 2019 recibió los Palillos del Cese del Toque del año anterior de manos del ayuntamiento que reconoció así su ahínco por querer conocer más acerca de sus orígenes. Esta vez quiso probar el Tren del Tambor, un atractivo que La Puebla recuperó precisamente en 2019 tras años de vacío, aunque la pandemia de nuevo lo relegó a la espera. "Esto ha sido un viaje en el tiempo pero del todo para recordar un tiempo muy pasado. No lo hacemos bien pero creo que es importante buscar la mirada del pasado para darle valor a muchas cosas del presente", dijo a su llegada. Pasó la tarde en La Puebla con su mujer, la también bailarina Manuela Adamo; y su hija y sus padres. "Me apetecía mucho que vinieran porque son los abuelos de mi madre los que son de aquí y es una especie de reencuentro con el pueblo y con un familiar que encontré", añadió. Jesús Arto es la persona con la que conectó y una de las que le ayudó en la labor de investigación acerca de sus raíces.
















