Llegar a la plaza costaba y las calles adyacentes se han encargado de cobijar a los que no han podido acceder porque se ha llenado al llamamiento de la cita de medianoche. Con la plaza a reventar, los 22 pueblos del Consorcio Nacional han celebrado el acto de romper la hora en La Puebla de Híjar como cierre simbólico a esta Tamborada Nacional antes de dar paso a la última madrugada de toques y redobles en las calles. A medianoche se ha hecho el silencio, una misión nada fácil, y las paredes de la plaza han empezado a hablar en cuanto se ha quedado a oscuras. Ha sido a través de un videomapping, la última sorpresa que se guardaba la Tamborada poblana para sus invitados y vecinos, porque también se ha llevado en secreto.
A las imágenes de animación y con el sello de Marcos Balfagón, la plaza ha servido de lienzo sobre la que se ha proyectado un pedazo de historia y tradición de la localidad. Han pasado todos los pueblos del Consorcio por las imágenes, y de animar al personal y de dedicar unas palabras a cada pueblo se ha encargado Vicenta Esteban. Durante décadas ha sido la inconfundible voz por su desparpajo de los pregones de La Puebla hasta su jubilación, lo que la ha hecho una vecina querida en su pueblo, y esta Tamborada ha vuelto al ayuntamiento micrófono en mano. La cuenta atrás ha sido el colofón para el estallido del estruendo compartido de tambores y bombos entre serpentinas disparadas desde el balcón, desde el que se una plaza en la que sigue transcurriendo la vida y los momentos que pasarán a la historia local.































Que pasada de bonito. Muy emocionante. Bien hecho Puebla de Hijar
Espectacular, todo el fin de semana, espectacular.
Mi enhorabuena por estas jornadas tan espectaculares y gracias a todos los voluntarios sin ellos no hubiese echo posible 👏👏👏👏👏👏
Muchas horas de trabajo detrás, seguro por q había detalles q casi no se ven y los habéis clavado .Mi enhorabuena para La Puebla entera y la puesta en escena del acto del viernes fue tremendo, aún hay algunos q tenian dudas. Desde Albalate intentaremos hacerlo bien, pero habéis puesto el listón muy alto.
¡Buen trabajo, amigos!