Ni el cielo encapotado ni la escasa lluvia lograron apagar la magia que cada año inunda Valdealgorfa. Con las aplicaciones de predicciones meteorológicas en mano y las miradas en el cielo gris, así se vivió la tarde del Encuentro de Gigantes, Dulzaineros y Percusión. En su duodécima edición, la cita volvió a convertirse en un punto de encuentro de la tradición, la música y la convivencia, incluso cuando el pasacalle, previsto para las 18:00h, tuvo que retrasarse más de hora y media.
Mientras las gotas caían, el alma del encuentro se refugió en el polideportivo donde las agrupaciones participantes no perdieron la oportunidad de hermanarse. Gigantes de todo Aragón, y también de Castellón, bailaron juntos en un espectáculo improvisado que celebró lo que este evento realmente es: una fiesta de pueblo y entre pueblos. Las bandas de dulzainas y percusión también unieron fuerzas, mezclando ritmos y melodías como si llevasen años tocando juntas.

La lluvia, aunque inoportuna, sirvió para poner en valor el mimo con el que se cuidan estas figuras que, en muchos casos, están elaboradas en cartón y no toleran bien el agua. Pero ni la fragilidad de sus materiales impidió que, hacia las 19.30, los gigantes salieran a recorrer las calles.
Como cada año, el encuentro contó con la presencia de las agrupaciones de Belchite, Zaragoza, Fraga, Calatayud, Alcorisa, Torrecilla, Alcañiz e Híjar, también con representación de la Comunidad Valenciana, con la agrupación de l'Alcora (Castellón), y aunque también se invitó a una de Tarragona está finalmente no pudo acudir al encuentro. "Son tantos años, que vienen a este encuentro y nosotros vamos a los suyos, que se va generando una relación más que de amistad" destacaba, Jorge Alloza, miembro de la organización, "es un evento importante para la localidad", añadía.
"Este encuentro y todos los que se están haciendo a nivel de Aragón les damos mucha importancia, porque en Aragón la tradición de gigantes y cabezudos estaba dormida en comparación con otras comunidades como Navarra o Cataluña", explicaba José María Meseguer, desde la agrupación de Gigantes de Híjar, quien además remarcaba que "en Aragón somos muy de gigantes y cabezudos siempre". La localidad de Híjar estuvo representada por tres de sus gigantes, que datan del año 1943.
La representación de Alcañiz con cinco portadores tampoco faltó al encuentro. En esta ocasión se decidió llevar a los antiguos dulzaineros de la localidad, con 'Noél' y 'Pepinero', ya que "son más cómodos de llevar". "Estos encuentros se tienen que seguir haciendo porque es una festividad que reúne a mucha gente, te relacionas con gente de fuera y haces amistades que se quedan", afirmaba David Moral, desde la agrupación de gigantes de Alcañiz.

Por su parte, Alcorisa, la agrupación más grande de todo Aragón, acudió con cinco gigantes, 'Don Quijote y Dulcinea' y 'Los Baturros' y 'El Wences', "son los que llevamos siempre cuando vamos a encuentros y además son los más cómodos y fáciles de montar", explicaba Daniel Martín. Desde la agrupación de Alcorisa también resaltaban la importancia de estos encuentros y el ambiente que se vive en ellos. "Los que el domingo pasado estábamos en Híjar, hoy volvemos estar aquí. Nos vamos viendo a lo largo del año en varias ocasiones y compartimos una misma afición que es llevar a los gigantes", señalaba Daniel.

Los gigantes locales, como José Pardo Sastrón ‘El Boticario’, Julián Casanova y la gigantilla Josefina, encabezaron el desfile, acompañados por más de 20 gigantes y diversas comparsas musicales. Tampoco falto al encuentro la serpiente valdealgorfana, una figura inspirada en una leyenda local.







