Antes de su llegada a este mundo ya despertaba pasiones y mucha expectación. Los nacimientos son siempre una alegre espera, pero en el caso de Lola Amerio Carreras lo ha sido para todo un pueblo. En Jatiel hacía quince años que no celebraban la llegada de un bebé a sus calles y a su censo el 17 de agosto, un día que ya es parte de la historia. La localidad no alcanza los 50 habitantes empadronados -aunque en el crudo invierno residentes apenas quedan una veintena- y niños se ven en fin de semana y vacaciones. Antes del éxodo a las ciudades, en la primera mitad del siglo XX rozaba los 300 vecinos.
Ante la afluencia de familias que siguen viajando al pueblo a disfrutar, en agosto de 2021 se inauguraron dos parques: uno con aparatos de gimnasia y otro infantil. Todavía queda un tiempo para que Lola pueda subirse a las atracciones. Ahora sus días los pasa tranquila en su casa con sus padres María y Sebastián que no se separan de ella. «Nos ha puesto la vida del revés», ríe María mientras le da el pecho. «Apenas llora, solo cuando pide comida y busca el contacto con nosotros, y nosotros pues felices con ella», añade. En verano hay más personal en las calles de Jatiel y reciben las felicitaciones en sus paseos. «Nos dan la enhorabuena, la gente está contenta de que haya una habitante más así de chiquitica», sonríe. «Y es lógico, porque somos muy pocos y, además, la tendencia de los pueblos es a envejecer», reflexiona.
Así lo corrobora el propio alcalde, que no oculta su alegría por un acontecimiento con bajas probabilidades de darse en Jatiel. «Básicamente porque tenemos muy pocas parejas jóvenes. Ha habido nacimientos pero de hijos del pueblo que van y vienen. En este caso es una familia que hace unos años se estableció en Jatiel», apunta Javier Gómez. Para encontrar el último hay que retroceder unos quince años, cuando nació un niño. Creció en el pueblo pero con el tiempo, la familia se terminó trasladando a Alcañiz, aunque mantienen la vivienda a la que siguen acudiendo. No obstante, los nacimientos en Jatiel se dan a cuentagotas porque el antepenúltimo se produjo hace 34 años. «Ya ves que no estamos acostumbrados a que nazca gente en nuestro pueblo. Para nosotros es un motivo de mucha alegría porque lo rejuvenece un poco», añade Gómez quien, por otro lado, ultima los detalles para cerrar agosto por todo lo alto con una boda, otro evento que tampoco se da con frecuencia.
Nuevos vecinos
Concretamente, en 2020 fue cuando María Carreras se fue a vivir a Jatiel donde encontró una casa que se ajustaba a sus necesidades laborales para habilitar también un taller en el que trabajar la artesanía. Es alcorisana y pasó varios años en Zaragoza entre estudios y trabajo en el sector audiovisual antes de decidir regresar a lo rural y dedicarse a lo que le apasionaba. Retornó a Alcorisa y, tras un tiempo en Aliaga, se cruzó Jatiel. También su pareja se dedica a la artesanía y trabajan juntos en el taller cuando no están de feria viajando. «Todo esto se ha paralizado ahora con Lola, pero es nuestro trabajo y aquí lo podemos desarrollar», dice. Hasta el nacimiento de la niña, alternaban temporadas en Jatiel con otras en Girona, de donde es natural él. «No sabemos qué sucederá pero de momento seguiremos en Jatiel porque la casa es más cómoda para la crianza, así que, un empadronamiento más», sonríe.
Sin pediatra fijo
Cuando María se estableció en Jatiel lo hizo plenamente consciente de la realidad, que aceptó y acepta, pero ahora se ha encontrado con la falta de pediatras fijos en Híjar. «No sé si fue algo puntual y las demás revisiones se las harán en Híjar, pero para las primeras me llamaron para que fuéramos a Alcañiz. Tenemos vehículo y podemos ir, pero es un problema porque entre ir y volver son 80 kilómetros en carretera con un bebé», lamenta. Confía en que se vuelva a restablecer el servicio en Híjar tal y como estaba hasta junio. «Ya vine sabiendo que en Jatiel no hay biblioteca, tiendas o incluso médico de cabecera, pero todo eso lo tengo a unos minutos en La Puebla, Samper e Híjar. Pero, ¿pediatra? Intentas crear vida aquí y enraizar, pero no lo ponen fácil».









Bienvenida Lola ,
alegría leer esta noticia.
Disfruta la infancia en Jatiel, es inolvidable.