«-¿A Teruel?». «-Sí». «-7,45 euros». Se suben al autobús unas cinco personas. Una va al médico, una abuela y su nieto al pediatra, y otros simplemente observan. Es una mañana cualquiera, de un día cualquiera, cuando a las 8.00 varios miembros del Movimiento de Acción Rural se montan en la línea de Zaragoza-Teruel, desde la parada de Montalbán. La localidad de las Cuencas Mineras es un «mininudo», donde confluyen varias líneas y cambios de chófer: está la línea de Teruel, la de Zaragoza y la de Barcelona, además de buses de alumnos para el colegio de Utrillas. El objetivo de la «misión» o el «experimento» del MAR es comprobar su importancia como un servicio vertebrador y del «día a día» para los habitantes del medio rural donde este medio de transporte -para sus usuarios el único- opera.
La crónica se cuenta sola desde su experiencia «sobre el terreno», porque no les gusta «hablar sin conocimiento» y quieren «demostrar las cosas» a la hora de reivindicarlas y hacerlo «con criterio». Su viaje en bus es en sí mismo una denuncia ante el nuevo mapa concesionario de transporte de viajeros que supone la eliminación de 54 paradas en la provincia de Teruel, de salir adelante la Ley de Movilidad Sostenible que ha retomado el Gobierno de España. Si no cambia en su tramitación en el Congreso, dejará este año a Aragón sin 151 paradas de autobús estatal. En el Bajo Aragón Histórico y las Cuencas Mineras 19 pueblos verían pasar de largo al autocar y solo se daría servicio en tres municipios: Alcañiz, Caspe y Alcorisa. «Consideramos que no es más que otra vuelta de tuerca al mundo rural y que los que perdemos somos los mismos», lamentan.
El autobús llega a Utrillas, donde se suben otras seis personas. «Dos mayores, un chico joven con sus cascos y dos personas más. Corriendo viene una chica que casi lo pierde. Se bajan la abuela y nieto», observan. Siguiendo su trayecto, el bus recoge a dos vecinos en Escucha y pasa de largo en Mezquita «porque no hay nadie esperando». «Es curioso, es una línea que no pierde tiempo. Las marquesinas están al lado de la carretera. La gente y el chófer se coordinan perfectamente», recalca Luis Miguel Vela, uno de los integrantes del MAR.
La parada de Perales «les sorprende». Se suben 8 personas. «En un bus, cuando hablas para uno, hablas para todos», comprueban los observadores. Saben que un matrimonio va a Teruel «de médicos». «Lo típico», recalcan desde el colectivo. Un grupo de chicas se bajará en los pueblos siguientes de la ruta para trabajar. Su trabajo consiste en «cuidar a la gente mayor». Otro matrimonio cuenta que va a Teruel «a cuidar a los nietos» y otros dos más también tienen como destino la capital de la provincia «para irse a Mallorca con un viaje Imserso».
El bus sigue su camino hasta Alfambra, donde bajan dos personas y suben otras dos. En Cuevas Labradas dos pasajeros se montan y uno llega a su destino. En Villalba se suben otros cuatro vecinos. Para el MAR cada uno de los pasajeros «importan», porque el bus les supone «su día a día». «Seguramente no somos rentables para el Estado, peor no por ello tenemos menos ese derecho», reivindican.
A Teruel llegan 20 personas. Esa mañana cualquiera, de un día cualquiera, pueden acceder a los servicios sanitarios públicos, ir a trabajar, cuidar de los nietos o irse de viaje, gracias a la existencia de este autobús. Una experiencia que para los miembros del MAR «vale la pena» para darse cuenta de su importancia para la provincia. «Para nosotros es nuestro cercanías madrileño o nuestro rodalies catalán. Es el único medio que tenemos para desplazarnos», señalan.
Lo cierto es que esta línea transcurrida es autonómica. Pero no por eso han querido dejar de hacer el experimento. Desde el colectivo social sienten «incertidumbre» de cómo el plan estatal pueda afectar también al mapa concesionario de la DGA. «No sabemos si se tocará o no, porque claro, al hacer una reordenación del mapa nacional, implica hacerlo a nivel autonómico», remarcan.
Esta próxima semana harán el mismo experimento con la línea estatal Teruel-Barcelona para llegar a Alcañiz. Esta sí «incumbe de lleno» al nuevo mapa concesional. Partirán de nuevo desde Montalbán, su casa, donde puestos a observar, se han dado cuenta de que también se debería crear unas instalaciones, «una especie de estación» donde haya baños y se pueda tomar un café. «O por lo menos resguardarte de la lluvia. Pero eso lo dejamos para otro día», aseguran.








donde está Herminio que dijo que lo iba a solucionar esto ,pasa por hacer caso a los políticos,que vergüenza que pasa por su pueblo y ni mueve un dedo,en las ciudades bonificación al transporte y los pueblos a pagar impuestos igualdad ,disfrutemos lo votado
¿y Teruel Existe? Estarán pidiendo calma, que es lo que toca cuando dejas las calles y pasas a mandar.