Sidonie, el grupo formado por Marc Ros, Jesús Senra y Axel Pi, nació en Barcelona en 1997 cantando en inglés. Desde 2005 se expresan en español con un estilo más eléctrico. En estos años han publicado 11 álbumes y han llegado a telonear a los Rolling Stones en su concierto en el Wanda Metropolitano de Madrid y han publicado 11 álbumes de estudio en 27 años. Ahora, harán parada hoy jueves en Alcañiz con motivo del Aragón Sonoro y hablamos con su vocalista, Marc Ros, para conocer más sobre esta etapa del grupo y el concierto que ofrecerán en el Bajo Aragón.
¿Tenéis ganas de actuar en Alcañiz, en el Aragón Sonoro?
La verdad que sí, porque siempre se nos ha tratado genial. Son muchos años viniendo a Teruel y nos cuidáis muy bien. Además nos pilláis justo antes de coger vacaciones, algo histórico en nuestra carrera, porque normalmente en agosto no podemos parar.
Lo del verano, vacaciones, teniendo un grupo de música, no suele ser muy compatible, ¿verdad?
No es para nada compatible, pero este año hemos decidido parar un par de semanas y cada uno se va a un sitio diferente del mundo, muy alejados el uno del otro para después echarnos de menos.
Son 27 años. Me imagino que es muy sacrificado ya no solo el hecho de no tener agostos, sino también la convivencia dentro de un grupo de música.
Es tan importante el sacar un buen disco, una buena canción, que el cuidar a tus amigos. Sidonie es un grupo de amigos y tampoco es lo normal. Lo vemos en otras bandas que hay más relación de trabajo que otra cosa. Nosotros no entendemos el grupo de otra forma que no sea desde la amistad. Pero eso a veces también conlleva una serie de historias y de conflictos, sobre todo cuando empezábamos hace 10 y pico años, que éramos unos niñatos irrespetuosos y entonces era mucho más difícil la convivencia. Ahora cada uno se va a respetar el espacio del otro. Aún hay disputas, como en cualquier relación humana.
Eso al final va con las relaciones.
Obvio. Es como una relación de pareja. Lo que pasa es que esta está siendo muy longeva, afortunadamente.
Fuisteis teloneros de los Rolling Stones en el Metropolitano. Debió de ser un honor absoluto.
Lo es. Y más cuando el grupo Sidonie es ultra fan de los Rolling Stones. El primer concierto al que yo fui en mi vida fue a los Rolling Stones en 1990, en el Estadio Olímpico de Barcelona. En ese entonces estaban presentando el Steel Wheels, una de sus giras y para mí fue un momento epifánico.
¿Pudisteis conocerles?
No, fue imposible, porque aparte de que no te dejan, sea quien sea el telonero, era la época de COVID, entonces no nos podíamos acercar. Yo pillé el COVID justo después y Mick Jagger también. Y ambos tuvimos que cancelar los conciertos. No hubo contacto, pero sí que estuvieron muy amables por una serie de razones contractuales que ahora no vienen al caso explicar. Pero es una de las bandas más generosas que yo he conocido, siendo ellos una megaestrellas. Me sorprendió mucho el trato que recibimos por su parte.
Habéis tocado en el Metropolitano, un estadio grandísimo. También en grandes salas como el Palau Sant Jordi de Barcelona o el Movistar Arena de Madrid. ¿Os gusta seguir tocando en salas más pequeñas?
Si, nos gustan ambos espacios. En uno ves la cercanía de la gente. La sala de concierto es el sitio para el que nosotros hacemos música. Nosotros somos un grupo de salas de 300 o 400 personas. Y yo, por ejemplo, que me toca escribir las canciones, siempre pienso en una sala pequeña a la hora de proyectar mi música. Somos un combo de rock que es bajo, batería y guitarra. Y esto está pensado no para tocar en una catedral, ni para tocar en una fiesta mayor, sino para tocar en una sala. Ni tampoco en un festival. Lo que pasa es que nos ha tocado la época de los festivales, lo aprovechamos y nos lo estamos pasando muy bien porque aprovechas el espacio. Tú imagínate estar ahí delante de 10.000, 15.000 personas con un sonido atronador y unas luces espectaculares.
Y la gente sabiéndose la letra de las canciones.
Claro, una cosa que tú has escrito desde la intimidad y lo compartes con miles de personas. Es un trabajo muy curioso.
Quiero aprovechar que estás aquí con nosotros, Marc, para preguntarte por esa canción 'Fascinados', que sacaste en colaboración también con Joan Manuel Serrat, Leiva, Vetusta Morla, Iván Ferreiro y Loquillo entre muchos otros. Imagino que sería una locura absoluta escuchar, por ejemplo, la voz de Serrat cantando una letra de tu grupo.
Fue una locura también a nivel de producción porque juntar a todas esas personas y todos estos egos que se portaban muy bien fue una cosa histórica. Porque la canción empieza con Joan Manuel Serrat y acaba con Albert Pla.
Los dos cantautores catalanes probablemente más famosos.
Así es. Entonces me hizo mucha ilusión juntar a toda esa gente para hacer unas canciones. Después nos dicen bueno, ¿vas a seguir colaborando con gente? Y yo les respondo pero si hemos hecho la madre de las colaboraciones, que hay 30 personas ahí. Escuchadla y veréis.
Después de conseguir eso, que cante una canción tuya Leiva o Serrat, ¿a qué más se puede aspirar?
Bueno, cuando estás en el trabajo siempre quieres más. Eso nunca acaba. Porque quieres tocar con tus artistas internacionales favoritos. O tocar en la Patagonia, que nunca hemos tocado. Siempre te levantas pensando, quiero más, quiero más. No es muy zen esta actitud, pero es inevitable también.
¿Cuál es el repertorio que traeréis a Alcañiz?
Estamos presentando algunas canciones del nuevo disco de Sidonie, que va a ser íntegramente cantado en catalán, que se llama Catalán Graffiti. Lo que pasa es que tampoco podemos ser muy pesados, no somos el típico grupo pesado de vamos a hacer canciones que no conozcáis. Obviamente van a caer las clásicas de Sidonie. Pero también apetece hacer una o dos del nuevo disco que saldrá en noviembre, nos hace mucha ilusión. El resto son canciones que aunque hayas tocado 100, 500 o 1000 veces nunca te cansas de tocar, porque siempre la reacción del público es diferente.
¿Qué más sorpresas tendremos en esta actuación en Alcañiz?
Veréis a uno de los mejores guitarristas de España, que es Jordi Bastida. Me podréis ver subido a hombros, paseando en el medio del recinto. Y después el look y las vestimentas increíbles que vamos a llevar. Porque para nosotros el tocar en Alcañiz va a ser una noche de gala y fiesta.
Como explicabas, ¿es esa entrada para vuestro verano? ¿Llegáis con ganas?
Absolutamente. Yo he entrado con dos, además.
Tras 27 años de carrera musical, ¿Cómo crees que ha cambiado la música en todos estos años?
La música cambia, obviamente. Pero hemos visto la erupción de géneros musicales. El reggaetón, por ejemplo, es una cosa que no deja de fascinarme y que me gustaría estudiar más. De cómo un género que está aquí desde hace 10-15 años no se ha movido absolutamente nada. Es un género que sin evolucionar sigue gustando a la gente.
Hay un fenómeno actual en el que muchos grupos sacan las canciones pensando en las redes sociales, enfocadas en ese clip de Tiktok o ese reel de Instagram.
No me parece una cosa súper novedosa. En los 60 ya existía una cultura de querer atraparte desde los primeros segundos. El pop siempre te va a tirar el anzuelo para que tú estés ahí y lo piques. Creo que TikTok no está arruinando la música, sino que la está haciendo evolucionar.







