La planta de generación de biogás de Valderrobres afronta su cuarto mes de funcionamiento en pruebas con unos muy buenos resultados y con el objetivo por parte de la empresa adjudicataria, Bioselval Gestión Medioambiental, S.L., de comenzar a funcionar a pleno rendimiento el próximo mes de marzo. Tras el inicio de la actividad en pruebas, uno de los nuevos hitos se producirá en los próximos días cuando la turbina de generación eléctrica que tiene una capacidad de producción de 0,5 megavatios comience a verter a la red.
Gracias a los purines y otros biorresiduos se obtiene el metano necesario para poner en marcha el generador. El metano es el hidrocarburo alcano más sencillo y posee una alta capacidad calorífica. Con su combustión, además de producir electricidad, se evita además su salida a la atmósfera ya que se trata de un gas con alto poder de efecto invernadero. Una vez esta planta funcione a pleno rendimiento tendrá una capacidad de depuración de 80.000 toneladas de purines. Las instalaciones trabajan utilizando un 50% de estos estiércoles procedentes de las explotaciones ganaderas del entorno. La otra mitad restante son diferentes tipos de biorresiduos lo que eleva la cifra total a 160.000 toneladas.

Se trata de unas instalaciones que nunca, hasta ahora, se habían puesto en marcha pese a que el Gobierno de Aragón, a través del Instituto Aragonés del Agua invirtió más de 8 millones de euros en 2010. Durante todos estos años esta planta nunca cumplió con el cometido con el que fue diseñada. En 2019 el Gobierno de Aragón sacó a licitación la gestión de la planta resultando concesionaria la ya citada empresa Bioselval, participada por Grupo Arcoiris y por otras empresas especializadas de la Comunidad Valenciana.
Su puesta en marcha ha sido posible gracias a una inversión por parte de Bioselval superior a 1,5 millones de euros y que se ha llevado a cabo desde que DGA adjudicase estas instalaciones a la citada empresa. «Fue un objetivo por el que desde Arcoiris decidimos apostar hace 3 años. Vamos a conseguir aliviar la carga de purín, así como otros biorresiduos tanto en el Matarraña como en otros territorios cercanos a nuestra comarca para producir energía», explica Juan José Moles, director de Grupo Arcoiris.

Además de purines, la planta recibe también otros biorresiduos que son cruciales para que la mezcla inicial contenga las bacterias necesarias para generar, tras el correspondiente proceso, el gas metano. Estos subproductos, tras ser recibidos, se almacenan en unas grandes balsas diseñadas para evitar que se volatilicen diferentes gases y que también evitan de forma eficaz la generación de olores.
Vistos los resultados iniciales de producción de metano, desde la empresa no descartan poder en un futuro aumentar la generación eléctrica. «Estamos muy satisfechos porque hasta el momento estamos generando gas de forma muy satisfactoria cumpliendo con creces la capacidad de generación de energía», explica Mariano Mínguez, ingeniero y responsable de la planta de biogás de Valderrobres. Actualmente las instalaciones cuentan con 4 puestos de trabajo.
Agua y abono para cultivos
Las instalaciones no solo producen gas para la generación de electricidad. Del proceso de depuración se obtiene agua y una parte sólida con la que se elabora compost. A través de un proyecto de colaboración con la Universidad de Zaragoza se está iniciando un proyecto con el objetivo de hacer llegar el agua y el compost, que serviría de abono, a varias fincas cercanas que son propiedad de Grupo Arcoris.

En los próximos días está previsto sembrar trigo, cebada, raigrás y alfalfa. «Es un proyecto de energía circular. Obtenemos agua y fertilizante y producimos cereal para elaborar piensos en nuestra fábrica», añade Mínguez. A través de un sistema de osmosis inversa se termina de depurar el agua resultante de todo el proceso. El calor obtenido durante todo el proceso se reaprovecha, asimismo, para pasteurizar diferentes subproductos y para otras operaciones de las instalaciones.
La puesta en marcha de las instalaciones también ha sido todo un reto para la empresa. No obstante, añaden, se están cumpliendo los plazos y destacan la profesionalidad de las empresas que han participado en su inicio de actividad, que han sido de la zona. "Tenemos que agradecer y destacar la profesionalidad e implicación de las empresas de servicios y técnicos con los que contamos aquí. Hemos evitado que vengan empresas de fuera y tenemos que subrayar que ha sido todo un acierto", añade Mínguez.
Peñarroya, esperando licencia de actividad
El objetivo ahora por parte de Bioselval será conseguir las licencias para la puesta en marcha de la planta de biogás y depuración de purines de Peñarroya de Tastavins y cuya gestión también se adjudicó a esta empresa. Esta planta carecía de Autorización Ambiental Integrada, licencia preceptiva para este tipo de instalaciones, por lo que ha sido necesario empezar desde cero el expediente para que el INAGA resuelva favorablemente la concesión de esta autorización. En este caso las instalaciones contaron con una inversión de 6 millones de euros y solo llegaron a funcionar entre 2010 y 2013.

En total la inversión que en aquel entonces llevó a cabo el ejecutivo autonómico superó los 14 millones de euros. En los últimos años la planta de Peñarroya vivió varios intentos de reapertura que, sin embargo, fueron infructuosos. Su puesta en marcha está cada vez más cerca gracias a la apuesta de la empresa participada por Grupo Arcoiris. En este caso la planta tendría una capacidad máxima de depuración de 100.000 toneladas. Un 50% de estas serían purines y el resto otros biorresiduos. Para su puesta en marcha se prevé la creación de 3 puestos de trabajo.
Capacidad de depurar el 50%
Una vez funcionen a pleno rendimiento las plantas de biogás de Valderrobres y Peñarroya de Tastavins, se estima que se depurará en torno a un 50% de los estiércoles producidos en el Matarraña. «Somos un grupo cooperativo agroalimentario que, junto a la sostenibilidad económica y social, tenemos como prioridad la sostenibilidad medioambiental. La puesta en marcha de estas plantas es, en este momento nuestro principal objetivo medioambiental», añade Moles.
La puesta en marcha de ambas plantas constituirá todo un hito para el territorio. Los estiércoles y purines restantes que no puedan ser depurados por estas plantas, constituirán sin embargo un gran alivio para la tierra, que verá aumentada su capacidad de absorción de los nutrientes y elementos de estos estiércoles. Ello podría incluso permitir que muchos municipios que actualmente forman parte de las denominadas Zonas Vulnerables, puedan dejar de serlo y resolver así un grave problema de saturación de purines que ha generado complejos debates ambientales y económicos en esta comarca. De hecho, están considerados como vulnerables casi todos los municipios matarrañenses.
Se incluye en esta denominación a los términos municipales cuyo drenaje de sus superficies da lugar a la contaminación por nitratos. Cabe recordar que formar parte de estas Zonas Vulnerables conlleva importantes restricciones que incluyen la prohibición de ampliar las explotaciones ganaderas ya existentes e incluso la prohibición de construir nuevas granjas. En este sentido y tras la última modificación del mapa de Zonas Vulnerables de Aragón propuesto en 2020, el sector agroalimentario manifestó su oposición ante esta ampliación -el Matarraña pasó de 3 a 14 municipios-.
En todos estos años la situación ha provocado la contaminación de algunos acuíferos y aguas subterráneas. En La Portellada los vecinos estuvieron 3 años, entre 2013 y 2015, sin poder consumir agua de boca debido a la contaminación del manantial del que se surtían, junto al río Tastavins, y tuvo que ser necesario buscar y construir una nueva toma de agua. También en Cretas se registraron subidas en el nivel de nitratos en varios manantiales. Y en La Fresneda desde 2015 la localidad también presentó problemas de contaminación de nitratos y se vio obligada a construir una nueva captación.








cuando ya están contaminados los acuíferos y el subsuelo por nitratos y tardarán años en limpiarse
Un poco tarde las soluciones pero los damnificados los de la parte baja
Como? pero si vuestro exalcalde iba loco por poder poner granjas
de cerdos en el término? iros a otra comarca pesaos.
El biogás es una grandisima idea, no obstante no nos gusta oir llamémosle «inexactitudes», ya que una planta como la de Valderobres bajo ningún concepto puede tratar en sus digestores 160.000 ton, simplemente por limitación de volumen de los digestores construida. IMPOSIBLE. El residuo debe estar algo más de un mes para que se estabilice y eso requiere cierto volumen de digestión que la planta no lo cumple.