La pasión por el ovino ha marcado el pulso de la Feria de Ganado y Comercio de Valderrobres, que ha cerrado este fin de semana dos jornadas de intensa actividad con un balance positivo tanto en participación como en afluencia. El VI Concurso de Perros Pastores de España ha sido uno de los principales focos de atención, no solo por el nivel técnico de los participantes, sino por el aumento en la presencia femenina, que ha representado cerca de una cuarta parte de los 12 inscritos.
El certamen, consolidado dentro de la programación, ha reunido a pastores de distintas comunidades autonómas como Aragón, Cataluña y Comunidad Valenciana. En este contexto, la ganadora ha sido Penélope Riba, natural de Valderrobres. La joven lleva varios años participando en distintos certámenes de perros pastores y ha subrayado la evolución progresiva de la visibilización de la mujer en este ámbito. «Poco a poco se van viendo más mujeres, aunque todavía el porcentaje es bajo», ha explicado.
Riba, con formación en ingeniería agrónoma y vinculada al sector a través de su entorno familiar, representa un perfil cada vez más habitual: jóvenes formadas que mantienen el arraigo con el territorio y contribuyen a modernizar el sector desde dentro. "Quería estudiar algo relacionado con el campo para volver al pueblo", ha añadido.
Un fin de semana pasado por agua pero exitoso
La feria ha estado marcada por la incertidumbre meteorológica y la lluvia de este domingo, que, pese a descargar con fuerza, no interfirió en el certamen de perros pastores. Por tanto, todas las actividades han podido desarrollarse con normalidad, incluido el encierro de bueyes a caballo, que se celebró el sábado y ha sido una de las principales novedades de este año, con un recorrido ampliado para mejorar la visibilidad del público.
El recinto ganadero ha reunido a una veintena de explotaciones de ovino, mientras que la vertiente comercial ha desplegado cerca de 150 puestos por el casco urbano, desde la plaza de España hasta el entorno del pabellón. Talleres, demostraciones y exhibiciones han completado una oferta que ha buscado acercar el mundo rural a visitantes y vecinos.
Desde Ayuntamiento se ha destacado el esfuerzo colectivo necesario para sacar adelante el evento, en el que están directamente involucrados los ganaderos. «Cada año es más complicado, pero ha vuelto a ser un éxito», ha señalado el pastor local Alberto Riba, durante el acto institucional de entrega de premios y agradecimientos a los colaboradores.
Reconocimiento a una trayectoria en el sector
Uno de los momentos más emotivos ha sido la entrega del reconocimiento especial a la trayectoria de personas vinculadas al ovino. En esta edición, el homenaje ha recaído en Enrique Fantova, veterinario con una amplia trayectoria en el desarrollo técnico y sanitario del sector.
Su labor ha sido clave en ámbitos como la mejora genética, la alimentación o la gestión de explotaciones, así como en el impulso de proyectos colectivos y en la defensa de la ganadería extensiva. El reconocimiento ha puesto en valor su contribución a la profesionalización del ovino y su implicación en ferias que, como la de Valderrobres, actúan como punto de encuentro entre el campo y la sociedad.
Más allá de las cifras, la feria ha vuelto a consolidarse como un espacio de convivencia y dinamización para el Matarraña. Ganaderos, profesionales y visitantes han compartido durante el fin de semana un escenario en el que tradición, innovación y relevo generacional conviven.





















Sin lugar a dudas,la atracción más importante de la feria es el certamen de perros pastores. ¡Cuánta visibilidad se dá al sector con el esfuerzo de los implicados para realizar el concurso! Mi más sincero reconocimiento.La ganaderia extensiva del ovino sigue estando en un momento muy delicado con descensos anuales del 10% en la cabaña ganadera de la provinca. Se necesita más implicación de las administraciones autonómica y estatal para resolver el grave problema del relevo empresarial del ovino en extensivo que tanto ha aportado y sigue aportando a nuestros pueblos. Debe ser una prioridad para las administraciones ponerse a trabajar, codo con codo, con el sector.