Unas 70 casetas de piedra seca se erigen en los montes de Torrecilla de Alcañiz y La Codoñera, según varios inventarios realizados por particulares en la última década. La mayoría de edificaciones se encuentran abandonadas al perderse su uso como refugio de agricultores e, incluso, muchas de ellas están derruidas; pese a que la técnica de construcción es Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO desde 2018. Con el objetivo de recuperar estos bienes, divulgar su valor y crear rutas turísticas que impulsen la economía de la zona, 11 personas han fundado la asociación Amigos de la Piedra Seca del Mezquín, con sede en Torrecilla.
José Manuel Velilla es el presidente y su hermano Javier, el tesorero. Por su parte, Joaquín Lorenzo ejerce como secretario. Los hermanos Velilla son quienes han impulsado esta asociación tras llevar más de diez años intentando rehabilitar una caseta de piedra seca de una «singular belleza» que tiene la fachada caída. Cuenta con dos habitáculos (uno para animales y otro para personas), una cúpula y una pequeña hornacina para un santo. En Torrecilla la conocen como la caseta del Chan, ya que ese es el mote familiar. Hace siete años, los Velilla cedieron la edificación de forma gratuita al Ayuntamiento con la condición de que este la salvara de la ruina y pudiera emplearla con fines turísticos; creando incluso un merendero o una ruta que pasara por ella. Sin embargo, el presupuesto encargado a una constructora nunca se llegó a ejecutar.
Como la unión hace la fuerza, los hermanos buscan ahora más vecinos interesados en salvar un patrimonio olvidado. «Muchos particulares no arreglan estas construcciones porque al no utilizarlas creen que es tirar el dinero. Sin embargo, la asociación quiere ponerlas en valor y conservarlas. Potenciar los recursos que tenemos puede ayudar, además, a que la gente se quede en el territorio», señala Javier. Primero tendrán que unificar los inventarios existentes -y, quizás, ampliarlos- y después, estudiar qué casetas pueden reformarse; previo contacto con sus propietarios.
Para ejecutar los trabajos necesitarán tanto voluntarios dispuestos a echar una mano, como personas cualificadas que enseñen al resto. Ahora solo tres socios saben construir en piedra seca gracias a la herencia familiar; sin embargo, también ellos quieren formarse para perfeccionar la técnica. Por el momento, han limpiado y clasificado las piedras caídas de la caseta del Chan con la previsión de reforzar las paredes y reconstruirla. «Se trata de superponer piedras sin utilizar ningún otro material para la unión. Es una edificación de aprovechamiento, ya que se usaba lo que había en el terreno», detalla José Manuel, quien lamenta que «no hay formación especializada en el territorio» y que «muy pocas personas saben la técnica».
Ya se han iniciado los trabajos de rehabilitación de la caseta del Chan en Torrecilla de Alcañiz./ Hermanos Velilla
Por su parte, Javier destaca que la piedra usada en el Mezquín «es diferente a la del Maestrazgo», puesto que la de allí es plana; lo que también «cambia la forma de construcción». «Allí las cúpulas son por aproximación, mientras que aquí para hacer los techos ponían maderos, los iban rellenando y luego los quitaban», añade. La técnica en la provincia de Teruel está documentada; sin embargo, apenas hay estudios que hablen de las características particulares de cada zona. «No sabemos muy bien el origen de las casetas. En algunas de ellas hemos visto inscripciones de principios del siglo XVIII. Sirvieron a personas y animales para resguardarse de las tormentas e, incluso, para hacer noche si estaban muy lejos del pueblo. Nunca fueron viviendas, aunque durante la Guerra Civil sí les sirvieron a las familias para tal fin», explica José Manuel.
La catalogación de los elementos de piedra seca -también muros, cerramientos de fincas, norias, pozos y balsas, entre otros- y su posterior restauración servirá para crear rutas divulgativas. De forma paralela se quieren hacer conferencias, exposiciones y formaciones teórico-prácticas. También se pretende dar charlas en los colegios para concienciar e, incluso, crear concursos de dibujo para los más pequeños con este mismo fin.
Financiación
En cuanto a la financiación, al conformarse como asociación podrán solicitar subvenciones, ya sean para sufragar los trabajos y las actividades, o la formación en la técnica de piedra seca. Su intención es fomentar el diálogo con la Dirección General de Cultura del Gobierno de Aragón y con el Área de Cultura de la Diputación de Teruel. «Estamos abiertos a otras propuestas que pudieran hacernos», señalan los hermanos Velilla. También seguirán en contacto con la Comarca del Bajo Aragón, a quien ya propusieron durante la creación de 'Tierra de Centenarias' la unión de los dos proyectos.
Por otro lado, están pensando maneras de autofinanciarse. De momento, uno de los socios, José Mari Centelles, se ha ofrecido a hacer una exposición de sus cuadros en Torrecilla próximamente.
Referentes en Aragón
«En España ya hay asociaciones de la piedra seca con todo tipo de actuaciones, sobre todo, en Cataluña, Islas Baleares y Comunidad Valenciana. Sin embargo, en Aragón el tema está muy verde y esta asociación quiere ser referente en la comunidad», explican los Velilla. En la provincia de Teruel, la DPT publicó en 2023 un monográfico coordinado por Javier Ibáñez, en el marco del programa europeo Livhes. El libro recoge que la piedra seca -documentada desde hace 8.000 años- destaca especialmente en Gúdar-Javalambre, Matarraña, Cuencas Mineras y Maestrazgo, estando en esta última comarca el único conjunto de piedra seca que ha sido reconocido Bien de Interés Cultural por sí mismo, el de La Iglesuela del Cid.
En las dos últimas décadas se han sucedido eventos relacionados con la piedra seca en varios pueblos del Parque Cultural del Río Martín, como las jornadas organizadas por el arqueólogo Albert Painud en Montalbán en septiembre del 2006. Más recientemente, Alcaine acogió en 2023 un curso de construcción en piedra seca gracias al programa europeo Be.Cultour, gestionado por la DPT.
Sin embargo, la investigación en el Bajo Aragón se ha realizado hasta ahora de forma prácticamente particular. El reputado filólogo Artur Quintana y su mujer Sigrid Schmidt von der Twer hicieron hace 15 años un inventario de casetas de piedra seca en Torrecilla. Años después, Jorge Velilla creó tres rutas BTT en torno a estas edificaciones. Por su parte, Jesús Pallarés tiene una exposición en La Codoñera sobre diferentes construcciones realizadas con esta técnica.
Construcciones de piedra seca en los montes de Torrecilla de Alcañiz y La Codoñera./ Hermanos Velilla















