Más de 700 personas son las que han participado este fin de semana en la primera edición de Nextland. El evento nació con el objetivo de acercar al medio rural todo aquello que normalmente se concentra en las grandes capitales y cumplió con éxito las expectativas. Las ponencias y actividades recibieron una afluencia de público "constante" en los cinco espacios habilitados, especialmente en aquellos dedicados a la educación y el de la Zona Zero, donde el tema principal fue la comunicación. De hecho, en algunas como la del corresponsal de guerra Antonio Pampliega incluso "faltaron sillas para acoger a todos los interesados".
En total, más de un centenar de ponentes, de los que la mitad son turolenses, ofrecieron 30 conferencias individuales, 15 mesas de discusión con una media de entre cuatro y cinco ponentes en cada una de ellas y numerosos talleres en torno a cinco ejes temáticos: los dos ya mencionados, educación y comunicación, así como salud, gobernanza e industria. Todo ello ideado y dirigido por el alcañizano Alberto Quílez, profesor e investigador de la Universidad de Zaragoza; y el impulso de la Cátedra Caja Rural de Teruel – Fundación Térvalis de la Universidad de Zaragoza con la colaboración del Ayuntamiento de Alcañiz.
"El balance es muy positivo. A nivel de calidad, todo lo que se ha traído es difícilmente superable. Fuimos exigentes desde el principio, y se cumplió. No falló ningún ponente y la afluencia ha sido muy buena. Solo en espacios como el de educación, por ejemplo, hubo instantes en los que se llegaron a concentrar 300 personas", valora Quílez.
El perfil de público que se recibió durante los tres días de Nextland fue variado. En el espacio IndTech 360, dedicado a la industria y la tecnología, hubo muchos más participantes ligados al sector agroalimentario, "al ser nuestra máxima representación", apunta Quílez. En Aula Next, especializado en educación, fueron los docentes y varias familias las que "acudieron en masa". En el de gobernanza y el de salud se contó con perfiles que habitualmente asisten a la Universidad de la Experiencia, así como otros que están en agrupaciones o corporaciones políticas del territorio. "Las temáticas eran variadas y eso permitió que el público pudiera ir a la carta. Nos ha sorprendido el dinamismo y la circulación entre charlas", añade el impulsor de Nextland.
Quílez, además, enfatiza en la importancia de haber podido contar en Alcañiz con perfiles como el de Mar Romera, psicopedagoga y experta en inteligencia emocional, o Antonio Pampliega, corresponsal de guerra. Además, también destaca el "lujo" de charlas y participantes que hicieron posible la programación en el espacio de industria y tecnología, en Technopark. "Creo que todavía no somos conscientes, pero haber contado con cargos como la directora del Instituo Tecnológico de Aragón, o empresa como Amazon o Hiberus es un lujo. Resulta que el 60% son de Teruel, y el 100% aragoneses. Te da una panorámica de lo que tenemos en esta tierra", defiende.

El éxito de convocatoria ya hace pensar en una segunda edición de Nextland. Eso sí, se estudiará el formato, si es idéntico, o si se modifican ciertos aspectos. "Todo lo que hemos hecho en la cátedra ha tenido siempre réplica. Estos días ya se me iban ocurriendo ideas. Es un evento muy dinámico, muy vivo y que circula y se mueve de manera muy poco convencional. Veremos cómo se va ajustando", afirma Quílez.
El foro puso fin a las ponencias el sábado después de haber sigo inaugurado el jueves en el Teatro Municipal por la vicepresidenta y consejera de Presidencia, Economía y Justicia del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, quien recalcó que «cuando la provincia de Teruel se une surgen iniciativas maravillosas». Propuestas que «nacen de una idea brillante, de años de esfuerzo y honradez, de esa labor silenciosa, pero comprometida de hombres y mujeres que trabajan por ofrecer un presente y un futuro lleno de oportunidades». En este sentido, Vaquero subrayó que Nextland es una «nueva oportunidad» para «trabajar juntos, fomentar el talento local, atraer oportunidades y construir un porvenir de prosperidad para Teruel».
Con el respaldo de entidades e instituciones como Technopark, Embou, Edelvives, Amazon y el Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud, este evento es una de las principales acciones de la Cátedra Caja Rural de Teruel – Fundación Térvalis, y quiere dejar claro que el futuro también se siembra en territorios como el Bajo Aragón, donde la tecnología y la creatividad son hoy una verdadera estrategia de supervivencia.









