Los efectos de las últimas precipitaciones todavía siguen vigentes en comarcas como la del Bajo Aragón-Caspe. Además de los daños en caminos y campos que aún están siendo valorados en varios pueblos, en Caspe y Chiprana todavía hay familias que permanecen desalojadas de sus casas después de que el temporal provocara derrumbes. Los Ayuntamientos de ambos municipios ya trabajan en estudios para ver qué ocurrirá con las casas afectadas, y esperan que estos puedan volver a sus casas «lo antes posible», aunque el proceso «está llevando su tiempo».
En el caso de Caspe, fue una casa deshabitada que ya tenía problemas estructurales la que sufrió un derrumbe. Las personas evacuadas vivían en el edificio contiguo, y desde ahí se fueron reubicadas en el convento de Santo Domingo, donde todavía permanecen «bien atendidos» a día de hoy. Su desalojo fue necesario debido a los daños que causó el derrumbe en la estructura del edificio, que quedó afectada con grietas y una medianera que estaba descolgada.
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La dueña de la vivienda ha pedido ahora una ejecución subsidiaria, por lo que finalmente será el consistorio el que se hará cargo de la consolidación de la casa. Se espera que el trámite pueda oficializarse la semana que viene para comenzar con los trabajos. «La vivienda pasará a ser un bien municipal. Intentaremos ajustar las obras al valor del edificio. Confiamos en que los trabajos no se alarguen mucho, y que los vecinos puedan volver justo después a su casa (ubicada en el edifico contiguo). Hasta entonces nos mantenemos en contacto diario con ellos», explica José Miguel Albiac, concejal de Urbanismo de Caspe.
Mientras tanto, en Chiprana las lluvias provocaron el derrumbe del balcón de una vivienda que sí estaba habitada. Sus inquilinos tuvieron que abandonarla y fueron reubicados en una vivienda de propiedad municipal. Además, el consistorio también colocó un cartel de advertencia en las casas colindantes, aunque estas no están habitadas. Técnicos de la Diputación de Zaragoza revisaron y evaluaron el entorno, y ahora se está a la espera del informe para ver cómo actuar. «Confiamos en tener más información la próxima semana», afirma su alcalde, Javier Nicolás.








