El paraje de San Macario, uno de los puntos más visitados de Andorra, ha sido objeto de varios actos vandálicos durante dos fines de semana consecutivos. La Junta de San Macario ha denunciado daños en el mobiliario urbano, entre ellos la rotura de dos carteles situados en el mirador con fotografías panorámicas del municipio con edificios y establecimientos destacados que fueron arrancados y arrojados a las piedras que dan al monte. Otro de los daños que se encontraron pasado ya el puente de la Constitución fue la rotura del pequeño vallado de madera colocado alrededor del árbol que se instala cada Navidad próximo a la Ermita.
A estos destrozos se suma la aparición frecuente de suciedad en el entorno, una situación que, aunque desde la junta señalan que es puntual, genera malestar tanto entre las personas responsables del mantenimiento del parque como entre quienes visitan este espacio natural.
Desde la Junta se insiste en que estos comportamientos responden a una minoría de personas incívicas, en contraposición con la mayoría de visitantes que respetan y cuidan el entorno. "Lo habitual es que la gente lo cuide", ha recalcado César Barberán, procurador de la Junta de San Macario, al tiempo que subrayó el gran número de asociaciones y grupos que acuden a San Macario, especialmente en verano, sin que se produzca ningún incidente. "Suben 200, 300 personas y ni te enteras", ha añadido.
Para ello, la falta de efectivos policiales en Andorra que cuenta con un servicio nocturno actualmente descubierto dificulta el control de este tipo de comportamientos. "La Guardia Civil es la que hay y no da a basto para hacer todo", ha lamentado. Los destrozos fueron comunicados al Ayuntamiento de Andorra, tal y como establece el protocolo. La brigada municipal se encarga de la reparación del mobiliario urbano.
Desde la Junta se hizo un llamamiento a la concienciación ciudadana para conservar este espacio natural, patrimonio de todos los vecinos y vecinas del municipio.
El incendio de septiembre
El último de los incidentes que se dieron en los alrededores de San Macario fue en el pasado mes de septiembre durante la celebración de sus fiestas patronales, cuando la chispa de un petardo provocó un incendio durante la madrugada del día 7 de septiembre.
Actuaron varios peñistas cuyos locales se ubicaban cerca de la zona afectada a apagar el fuego con mangueras y tierras. Protección civil acudió poco después tras la llamada de varios vecinos con una motobomba, que acabó de apagar el incendio.








