La zaragozana con ascendencia ariñera Paula Blesa es la directora de 'La Oportunidad de Pablo', un corto que recoge la historia de inserción sociolaboral de Pablo Lahoz, un alumno con discapacidad intelectual y auditiva del colegio Gloria Fuertes.
¿Cómo surgió el proyecto?
Fue un encargo más del colegio Gloria Fuertes con el que nos une una estrecha relación desde hace años. Fue mi opera prima, el proyecto personal ‘¿Cuántos cocodrilos caben en un mes?’. Un corto documental que quise hacer después de escuchar durante muchos años a José María Peguero, su profesor de Plástica, explicando el proceso de elaboración de su calendario anual con los alumnos y alumnas. Me lo imaginaba siempre en imágenes y decidí contarlo. A partir de ahí surgieron más proyectos. Trabajo coordinando el departamento audiovisual de la agencia ‘Sin Palabras Creativos’. Somos una empresa que ayuda a los clientes a cualquier tipo de comunicación. El colegio nos llamó para grabar el vídeo corporativo hace un par de años y hace un año vino su directora Lola Oriol, contándonos esta historia y diciéndonos que esto hay que difundirlo.
¿Cuál es el objetivo del corto?
Querían difundir la historia pero no sabían cómo. Ahí entra la agencia y la creatividad de todo nuestro equipo. Como ya habíamos hecho el video corporativo, que era imagen real y con testimonios, ahora queríamos contarlo de una forma diferente para que tuvieran un producto distinto. Nos lo imaginamos con forma de un corto de animación. Dibujamos a Pablo y a todos los protagonistas y los animamos de una forma muy sencilla acompañándolos de sus voces. Ir descubriendo poco a poco la historia pero sin contar demasiado, que sea en el desenlace final cuando descubres la discapacidad intelectual de Pablo para darle normalidad, que es de lo que se trata.
¿Cómo fue conocer a Pablo?
Primero le pedimos una carta y que nos contara su historia. Nos sirvió de documentación para imaginarnos en imágenes el corto, fue el germen de todo. Vimos que prometía y su forma de contar incluso sorprendió a sus profesores.
¿Qué has aprendido?
Todos los proyectos tienen su valor pero un trabajo con un carácter social y educativo es especial y necesario. Construir una historia que pueda volar lejos y que sea un referente es un plus añadido para nosotros.
¿Qué acogida está teniendo?
Buena. La idea es difundir el corto por festivales, redes sociales, eventos… y fuera de Aragón para que sea un referente no solo para centros educativos sino también para empresas e instituciones.
Eres historiadora del arte de formación, ¿cómo terminas en este mundo?
Estudié Historia del Arte y después un máster de comunicación. Desde entonces llevo 16 años dedicada a la comunicación de distintas formas. Comencé en ZTV, después por distintas productoras y ahora llevo 10 años en ‘Sin Palabras Creativos’, que es una agencia de comunicación 360.
Naciste en Zaragoza pero tu familia es de Ariño, ¿qué relación guardas?
He pasado todos mis veranos en Ariño, de donde son mis padres y mis abuelos. Volver al pueblo lo es todo, me reconecta conmigo. Tengo muchos amigos y está lleno de buena gente. Mis padres ahora viven allí temporalmente y mi hermana ha dejado Barcelona y se ha ido a vivir a Ariño con su pareja y sus hijos.
De Ariño procede otro realizador, Javier Macipe, nominado en dos ocasiones a los Premios Goya.
Javi es amigo y tiene un talento tremendo. A la tercera irá la vencida, le espera una carrera fascinante. También desde que su hermano Joaquín está en el pueblo lo ha revolucionado a nivel cultural y hay un germen de personas jóvenes muy interesante que quieren mover cosas. Por el 8M hicieron unas lecturas de autoras femeninas y un corto-documental muy emocionante sobre las mujeres del carbón.







