La Ciudad del Compromiso ha vivido este lunes uno de sus actos más especiales del año con el inicio de sus fiestas en honor a San Roque con el chupinazo de por la mañana, que ha abarrotado la plaza de España llena de multicolor y la puesta del pañuelo a San Roque por la tarde con peñistas de todas las edades dispuestos a festejar por todo lo alto, a pesar de las altas temperaturas que se han registrado durante todo el día entre las calles del pueblo.
El patrón caspolino ya luce su esperado pañuelo de fiestas tras la celebración, a las 17.00, de la puesta del cachirulo, uno de los actos más multitudinarios de las fiestas patronales. La peña Deklive y en este caso, su presidente, Óscar Poblador ha sido el encargado de anudar, al cuello del santo, el pañuelo que este año destaca en un fuerte rojo escarlata y color blanco. «Ha sido un momento muy emocionante y es algo que se tiene que vivir sí o sí. Vamos a recordarlo siempre", ha dicho Poblador que continuaba emocionado junto con el calor de todos los presentes y, en especial, de su peña y familiares que lo animaban desde abajo con fuertes vítores y cantos de ¡Viva Caspe! y ¡Viva San Roque!
Todos los vecinos que estaban ahí tenían tantas como los protagonistas de la peña. «Nos gusta mucho este acto. No fallamos nunca», han comentado. El recorrido ha comenzado desde el Ayuntamiento junto al ritmo de la charanga alcañizana ‘A todo Ritmo’ y una pancarta que abría las calles caspolinas portada con mucho orgullo y sentimiento por la peña Deklive anunciando la llegada de las patronales. Tras ellos, una larga fila en la que no faltó el agua, los bailes y algún que otro cántico, que se alargó hasta el momento de la puesta del cachirulo. El recorrido de peñas fue lo que le siguió a la fiesta de este lunes por la tarde en La Ciudad del Compromiso, que alargará sus días más grandes hasta el próximo sábado con los fuegos artificiales.
Chupinazo multicolor
Aunque la puesta del cachirulo «es uno de los actos que nadie quiere ni debe perderse» la fiesta ya empezó por mañana en Caspe con el chupinazo. A las 13.00 en la plaza España ya no cabía ni un alfiler y desde arriba en el balcón las Caspolinas infantiles y mayores vivían emocionadas y con una gran sonrisa, un acto que probablemente no olvidarán nunca. «Estamos muy contentos y se ve muy bonito desde aquí. Van a ser unas fiestas muy especiales», decían los caspolinos senior y representantes del Hogar del Jubilado, Ester Garcés y José Berges.
El momento del disparo por parte de la alcaldesa, Ana Jarque, desató la locura en la Ciudad del Compromiso y la plaza se llenó de vítores y en especial, de saltos de alegría de todos los vecinos y caspolinos, que llevaban 365 días contando las horas que faltaban para que llegara San Roque.














