El uso de "poda aragonesa" en el cultivo del pistacho permite adelantar la producción del árbol del séptimo al cuarto año, según los ensayos realizados entre 2022 y 2025 dentro del proyecto Pistazero en campos de Andorra, Valmuel y Zuera. La técnica ha sido evaluada por los socios del proyecto, entre ellos Agrocultívate, cuyo responsable, Jaime Valero, ha confirmado su eficacia y la posibilidad de mecanizarla, lo que supone un ahorro en costes y tiempo para los agricultores.
«Es fácil, rápida y además económica», afirma Valero, quien destaca que cuantas más ramificaciones se generen en el árbol, mayor será la cantidad de yemas de flor al año siguiente. Esto permite alcanzar niveles productivos en el cuarto año, frente al séptimo o incluso décimo con el método tradicional. Para demostrarlo, se han realizado jornadas prácticas con agricultores y se ha contado con la participación de Antonio Poblador, creador de la técnica.
Además de la poda, Pistazero ha investigado el uso de cubiertas vegetales entre líneas de árboles, una práctica habitual en frutales pero poco extendida en el pistacho. Esta medida mejora la estructura del suelo, reduce la erosión y aumenta la retención de agua, al tiempo que contribuye a mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero.
Técnicas de precisión y análisis de suelo
El proyecto también ha incorporado técnicas de agricultura de precisión en colaboración con la Estación Experimental de Aula Dei del CSIC. Los investigadores han realizado muestreos en los tres campos de ensayo para analizar los niveles de nitrógeno en forma de amonio y nitrato. Los datos, recogidos en agosto de 2023, 2024 y 2025, revelan valores similares de amonio en las parcelas, mientras que los niveles de nitrato fueron más altos en Andorra y Valmuel que en Zuera.
Con estos resultados, se ha podido monitorizar el estado del suelo y optimizar la aplicación de agua y fertilizantes, mejorando así el rendimiento y sostenibilidad del cultivo.
Actualmente, en Aragón existen 1.871 hectáreas dedicadas al pistacho, un cultivo en expansión aunque con un nivel de innovación tecnológica aún bajo en comparación con otros leñosos. Iniciativas como Pistazero marcan un paso clave para modernizarlo.








