La Diputación de Teruel sigue sin aclarar cuándo arreglará la carretera que conecta Alcañiz y Valmuel. La institución adelanta que se tiene prevista la visita del presidente, Joaquín Juste, al emplazamiento el próximo martes. Además, técnicos de la institución provincial se desplazaron ayer hasta la vía para «valorar su estado y las necesidades más urgentes y aquellas que se requieran a más largo plazo para acometer las actuaciones necesarias». No obstante, el organismo sigue sin concretar una fecha estimada para que este proceso de mejora comience.
Sus vecinos se concentraron este pasado domingo para pedir la mejora definitiva para el tramo en peor estado, los dos kilómetros en dirección Valmuel desde el cruce de Motorland en los que se han registrado hasta siete accidentes en los últimos dos meses. Se trata de una mejora que llevan años pidiendo sin respuesta, y que se volverá a reivindicar este domingo a la 13.00 en una nueva concentración. «No es la primera vez que vienen a ver el estado de la carretera, sin luego tener ninguna mejora. Los vecinos no quieren dejar de protestar hasta que no se vean obras», explica Inma Abadía, alcaldesa de Valmuel.
Desde el Servicio de Vías y Obras de la Diputación destacan que, a pesar de que la DPT siempre tiene personal de vigilancia de carreteras, «en esta situación concreta se ha remitido personal especializado para que resuelvan los problemas detectados en esta vía y garanticen las mejores condiciones de seguridad». La alcaldesa de Valmuel explica que llevan muchos años solicitando el arreglo de esta carretera, sin mayor respuesta. La pedanía alcañizana decidió dar un paso más este último fin de semana porque la preocupación es todavía mayor después del importante número de accidentes que, además, han ocurrido en un corto periodo de tiempo.
El tramo mencionado anteriormente necesita un arreglo en su pavimento, en mal estado desde hace ya tiempo. El peligro se intensifica siempre que llueve, cuando esta zona «se convierte en una pista de patinaje». Como resultado, son muchos los coches que se acaban saliendo del arcén.
La única solución que han conseguido en estos últimos años es una reducción de la velocidad máxima en esta vía cuando llueve, pasando de los 50 a los 30 kilómetros, aunque la medida no resulta suficiente. «La solución no es ir despacio, porque aún así los coches se siguen saliendo de la carretera. El pavimento está mal y a ello se suma también que las cunetas son muy grandes. Creemos que lo habría que hacer es cambiar la capa del asfalto», afirma Abadía. El tramo suele ser transitado por vecinos de Valmuel, pero estos defienden que no saben «qué podría ocurrir» si cualquier otra persona ajena viaja con su coche por él.
Es por ello que este domingo volverán a concentrarse a la 13.00 en el tramo para el que piden un arreglo. «Seguiremos haciendo ruido hasta que nos den una mejora definitiva», concluye Abadía.








quién tiene que ir es tráfico y poner un radar