Calles desiertas, terrazas vacías y máximas de hasta 43 grados este lunes en varios municipios de la comarca del Bajo Aragón Histórico. La entrada al verano ha sido con una ola de calor que mantiene a buena parte de Aragón con temperaturas récord para esta época del año.
Pero si hay alguien que sufre estas temperaturas tan elevadas son las personas que desempeñan su trabajo en las calles del territorio. Aunque el pico se ha registrado este lunes, la alerta naranja se mantendrá activa, previsiblemente, hasta el miércoles cuando las temperaturas desciendan ligeramente. Sin embargo, son varias las empresas que ven modificadas sus jornadas laborales para evitar exponer a sus empleados en las horas centrales del día.
Los barrenderos municipales confirman que, desde el Ayuntamiento de Alcañiz, se les suministra agua para mantenerse hidratados y protección solar. Sin embargo, el cumplimiento del deber les obliga a convivir con las altas temperaturas: "En cuanto podemos vamos en busca de la sombra, pero también hay que limpiar en las zonas que hay sol", ha explicado un trabajador sobre su rutina diaria.
Mientras que desde la empresa de aguas del Ayuntamiento de Alcañiz la estrategia para combatir las altas temperaturas empieza por el reloj. Uno de sus empleados ha señalado que, en su caso, "madrugamos un poco más para empezar el día con la fresca". Además del horario, el despliegue de medios físicos es total para protegerse al máximo del calor trabajan equipados con sombrillas, carpas, gorras, gafas y mucha protección solar.
Aunque la medida más innovadora llega de la mano de la tecnología, ya que la empresa facilita a sus operarios una pulsera inteligente encargada de medir la temperatura corporal de forma constante. Según ha explicado el trabajador, cuando esta temperatura sube más de lo normal, el dispositivo emite un sonido de alerta. Este aviso funciona como una señal obligatoria para detener la actividad, hidratarse o descansar lo que sea necesario para evitar un golpe de calor y permitir que el cuerpo se recupere adecuadamente.
Hacer frente al calor con un granizado
Al margen de lo laboral, si hay algo que es característico de la época estival son los helados y granizados. Pero con estas temperaturas tan extremas, la Heladería Xixona de Alcañiz ha visto cómo se modifica el horario en el que los clientes se acercan para conseguir un refrigerio. Rubén, dueño del negocio, ha señalado que, a pesar de mantener el horario de apertura a las 16.30, la gente no entra en el establecimiento hasta las 19.30, aproximadamente.

La heladería Xixona de Alcañiz este lunes./ G.R.
Además de este cambio en los hábitos de consumo, el calor también supone un reto técnico para el local. Rubén ha detallado que "las máquinas sufren más, porque tengo que ponerles más frío". En cuanto a la demanda, señala que los granizados o helados de hielo son los productos estrella de estos días, ya que ofrecen una mayor sensación de frescor que otros artículos. De entre todos ellos, asegura que los granizados de limón se están vendiendo más de lo habitual.








