La Oficina Técnica de Comunidad Energética (OTC) Aragón Energía Propia, promovida por el Gobierno de Aragón y gestionada por la empresa pública SARGA, sigue creciendo y convirtiéndose en una referencia tras prestar asesoramiento gratuito. En total, ha impulsado ya seis proyectos de comunidades energéticas en su primer año de funcionamiento, con 44 jornadas de divulgación y habiendo prestado asesoramiento a más de 600 personas, 160 entidades locales, 73 pymes y 32 organizaciones.
"Hacemos mucha pedagogía, porque es necesario explicar sus beneficios, y la valoración es muy positiva", ha destacado Silvia Rodrigo, coordinadora de Aragón Energía Propia. Según datos del Observatorio CODES, hay 43 proyectos de este tipo dentro de Aragón, tanto en ámbitos residenciales como industriales. Y en este objetivo por seguir creciendo, además, el Bajo Aragón Histórico es un lugar idóneo para el desarrollo de estas comunidades, que se componen de un mix de perfiles, residencial, empresarial e institucional, para que los consumos se complementen y la eficiencia sea mayor.
Las comunidades energéticas, de esta manera, permiten a vecinos, pymes y ayuntamientos compartir instalaciones de generación renovable, como plantas fotovoltaicas de autoconsumo colectivo, y con ello consiguen ventajas económicas, medioambientales y sociales. Se trata de un modelo que democratiza la generación de energía, ya que resulta mucho más rentable compartir una instalación grande que hacer muchas pequeñas.
La reciente jornada, por su parte, celebrada para reforzar la implantación local e industrial de comunidades energéticas, contó con la participación de referentes como Joan Herrera, exdirector del IDAE, representantes de cooperativas pioneras como ENERCOP, y técnicos con modelos de éxito en Castilla-La Mancha o la Diputación de Cáceres. Se trataba de aportar experiencias inspiradoras desde otros territorios, que ayudasen a los interesados a decidirse por esta opción, en base a lo aprendido por otros.







