Si bien algunos pueblos de otras zonas están teniendo ya problemas en el suministro de agua debido a la sequía, las localidades dependientes de la cuenca del Guadalope disponen de una reserva suficiente de agua de boca y destinada a granjas y animales para este verano. Concretamente, ahora mismo estas se encuentran en «alerta de escasez moderada», lo cual indica que «todavía no es obligatorio hacer restricciones en este tipo de abastecimientos». Los únicos que sí están sufriendo cambios debido a la falta de agua en esta misma zona son los regantes, quienes por ello mismo piden abrir acuíferos para poder terminar la campaña. No obstante, no se descarta que estas restricciones puedan llegar en septiembre, siempre y cuando siga sin llover.
Los pueblos que dependen de esta cuenca, y que forman parte de esta la Mancomunidad de Abastecimiento de Aguas del Guadalope-Mezquín, son Alcañiz, Castelserás, Belmonte de San José, La Codoñera, Torrecilla, Torrevelilla, Valdealgorfa, Valjunquera y Valdeltormo. Su consumo es de 0,2 hectómetros cúbicos, y la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha reservado para ellos unos 4 hectómetros por mes, por lo que todavía se está muy lejos de pasar a entrar «en niveles complicados de abastecimiento». No obstante, y bajo este nivel de alarma, la Mancomunidad sí está obligada a permanecer en contacto con la CHE para seguir de cerca la evolución de toda la situación.
Es por ello que el organismo va a empezar una campaña de concienciación a través de prensa, cartelería y redes sociales en las que lanzar un mensaje a la población para que «no se alarmen, pero tampoco despilfarren el agua disponible».
Las posibles restricciones que podrían llegar en septiembre para esta zona tendrán que determinarse y dependerán del volumen de población de cada municipio. «Alcañiz, por ejemplo, como población más grande, podría restringir agua de algunos puntos con mayor capacidad que poblaciones más pequeñas», ejemplifica Jesús Gan, presidente de la Mancomunidad de Abastecimiento de Aguas del Guadalope-Mezquín.
La situación todavía está «controlada», pero el nivel de alerta puede ir empeorando si sigue sin llover, especialmente en las zonas donde realmente tiene que hacerlo. «No necesitamos que llueva precisamente en el Bajo Aragón, sino en la cabecera del río, en zonas como Morella, o Villarluengo, que son las que recogen todo el agua que luego va a parar al Guadalope. Otro punto de interés podría ser el Bergantes, arteria principal del embalse de Calanda», añade Gan.








«No necesitamos que llueva en el Bajo Aragón…», señores, señoras, está todo dicho. Los de secano no existimos. Gracias señoritos.
compra regadío,nadie tiene la culpa que no te llueva en tus tierras.
Los del regadío también queremos que llueva
Desgraciadamente no todos somos iguales a la hora de repartir la poca agua existente.
Algún día bien la DGA o la CHE tendrían que auditar el consumo y arreglar lo que se está haciendo mal