Ni el sol ni las decenas de vecinos alcañizanos que este domingo se acercaron al Santuario de la Virgen de Pueyos quisieron perderse el tradicional Día del Voto, una de las citas más especiales de todo el año para la localidad. Pequeños, jóvenes y mayores se reunieron en una jornada de convivencia marcada por unas temperaturas similares a los meses de verano en la que los grandes protagonistas fueron los quintos del 78 (nacidos en el 58). El grupo tomó el relevo de la quinta del 77 (nacidos en el 57).
El Santuario de la Virgen de Pueyos de Alcañiz, tal y como explicó el prior saliente Enrique Anento Magenta durante su despedida, «tiene algo que te engancha». Y quizás por ello mismo cada año una quinta de la localidad se hace responsable del espacio de forma completamente voluntaria. Para los encargados es un orgullo y una excusa para reunirse y poner su granito de arena en la conservación del mismo, y por ello realizan todo tipo de tareas de mantenimiento a lo largo de 12 meses hasta este Día del Voto, cuando una quinta da paso a otra.
Los quintos del 77 se despidieron este domingo «con nostalgia». «Nos 'cariñaremos'. Yo personalmente he venido al Santuario prácticamente todos los días del año», confesó su prior. Pero lo cierto es que también mostraron su alegría porque la quinta entrante pueda seguir ahora con las mejoras pendientes.
Las tareas realizadas de un año a otro van variando según los integrantes de cada quinta. Entre las mejoras de este en concreto destacan la creación de 'El Rincón de César', realizado en homenaje a César Burguete, fallecido hace unos meses y director durante un tiempo de Gres Aragón hasta su jubilación; así como la plantación de hasta 200 pinos junto a los nietos de todos ellos, un día «muy emotivo» y de unión entre generaciones. «Invitamos a que los quintos de este año sigan mejorando estas dos iniciativas. La obra que hicimos en El Rincón de Cesar, por ejemplo, puede continuarse hasta la barbacoa para crear un tercer pasillo y, si quieren, colocar mesas. Son pequeñas acciones que van marcando la diferencia, aquí siempre hay cosas por hacer», explicó el prior saliente.
El prior entrante, Fernando López Gan, ya está pensando en cuáles serán las iniciativas que llevará a cabo junto a sus compañeros de quinta este año. Durante el propio acto de relevo entre unos y otros incluso se aprovechó para reivindicar el arreglo de una parte del suelo de la ermita donde tradicionalmente se realiza esta cita, una mejora de la cual los del 78 ya han tomado nota. «La Junta Suprema también nos ha comentado que tenemos que arreglar unas ventanas de arriba del comedor…Algún alcañizano me ha dado ya alguna indicación que hay que mejorar. Tenemos que comenzar a trabajar poco a poco en todo ello», indicó.
Este domingo vivió la gran cita «con emoción» y sin dejar de recordar a sus compañeros quintos fallecidos, quienes también estuvieron presentes de alguna forma. «Me han permitido ser prior, para mí ha sido un día muy importante. Agradecemos toda la ayuda que hemos recibido desde el primer momento de la quinta del 77», añadió.
En la cita también se contó con la presencia de la corporación municipal, incluyendo a un alcalde, Miguel Ángel Estevan, que vivía por primera vez este día bajo dicho cargo. «Llevo los colores de Alcañiz muy dentro, y este es un día muy nuestro. Ha sido emocionante especialmente al ver la gran cantidad de vecinos que nos han acompañado», expresó.














Ahora ya sin marcas ni blanqueamiento de marcas comerciales
¡que vivan las Quintas!