Falta muy poco para que el calendario solidario 2023 de la iniciativa Rememora vea la luz. Tan solo faltan las fotografías de dos meses, mientras que la portada se hizo realidad este mismo lunes. El lugar elegido para recrear una escena costumbrista del siglo XIX fue la plaza de España de Alcañiz, y hasta ella se desplazaron, además de los diez modelos voluntarios y el equipo, varios vecinos curiosos. El proyecto surgió con carácter lúdico hace cinco años entre un grupo de trabajadores del Hospital de Alcañiz, y gracias al apoyo de la Asociación Sempiterna de Valdealgorfa se ha convertido en una iniciativa benéfica. El año pasado se imprimieron 1.000 calendarios.
En el ejemplar de este año se fotografiarán a 24 personas en el interior, un hombre y una mujer por mes, además de la decena de la portada. A diferencia de otras ediciones, las imágenes incluirán un texto que explique la escena, ya que por primera vez, se han recreado personas de la provincia de Teruel que de verdad existieron en el siglo XIX. "Hemos buscado en Boletines Oficiales del Estado desde 1888 a 1896 descripciones reales de personas, por ejemplo, gente que había desaparecido de sus casas o un hombre que había sido hallado muerto y se detallaba cómo vestía. Hemos querido presentar a esas personas vivas, a color, con ropa original de la época", explica Dabí Latas, miembro de la Asociación Sempiterna.
La labor de búsqueda en los archivos ha sido una "locura". La recopilación de las requisitorias de las personas desparecidas ha durado más de un año. A ello, hay que sumarle un casting que no ha sido nada fácil. Los modelos del calendario tenían que cumplir con una edad especifica, lo mismo que con la altura, el tono de piel y hasta el color de los ojos. "Ha sido complicado", reconoce Latas, quien señala como dato curioso que la mayoría de las personas que desaparecían en Teruel en el siglo XIX "eran rubias y con ojos azules". La ropa utilizada en las escenas, en su mayoría piezas originales de la época, también ha respondido a las descripciones del BOE. Como novedad este año, las fotografías se están tomando sobre un fondo blanco en vez de en espacios exteriores de pueblos o casas del territorio. La imagen de la portada es la única que se ha realizado al aire libre.
Muchos de los modelos voluntarios repiten cada año. El primer ejemplar se publicó en el 2018, aunque entonces no emplearon vestimenta porque fue una simple iniciativa entre amigos que trabajan en el Hospital de Alcañiz. Fue a partir de 2019 cuando decidieron vestirse de época, y desde entonces no han parado. "Lo mejor de este proyecto es ver cómo tantas personas quieren seguir participando año tras año. Aprenden muchísimo de la historia del territorio a través de la vestimenta", afirma Latas.
El esfuerzo de todos los voluntarios no será en balde. El dinero que se recaude con la venta de los calendarios se donará a ASAPME Bajo Aragón. "Hace años que estábamos pensando en ellos. Alguna vez miembros de la asociación han participado en las fotos del calendario", detalla Latas. Una vez terminado, el ejemplar se pondrá a la venta en diciembre en muchas tiendas físicas tanto de la provincia turolense como de Huesca y Zaragoza, además de en internet.







