La línea de tren Zaragoza-Caspe-Barcelona ya puede circular con normalidad en toda su línea desde este martes tal y como ha anunciado ADIF. No obstante, el transbordo por carretera entre Ribarroja y Reus se está manteniendo, por el momento, por motivos de reorganización operativa. El tramo llevaba cortado por acumulación de agua desde el pasado viernes y, el lunes, se suprimió también el paso hasta Tarragona, por una avería en las instalaciones de Vilaseca.
Durante estos cortes, Renfe ha proporcionado transporte alternativo por carretera con autobuses y taxis para trasladar a los usuarios de una estación a otra. Las incidencias en la línea, no obstante, comenzaron días antes debido a los dos accidentes de dos Rodalíes en Gelida (Girona) y Maçanet Massanes (Barcelona), ocurridos el pasado martes y causados por las inclemencias meteorológicas.
La línea Zaragoza-Caspe-Barcelona es la que más incidencias está sufriendo en Aragón, en tramos catalanes. Desde el Sindicato Ferroviario reiteran que la línea «presenta una situación crítica, contando con más de 20 limitaciones temporales de velocidad por el mal estado que presenta la infraestructura». Además, se notifican «graves filtraciones de agua», lo que ha sido denunciado «una y otra vez» por el personal de conducción de las empresas que operan la línea.
El Gobierno de Aragón valoró, el lunes, las declaraciones del sindicato en una rueda de prensa en la que el consejero de Fomento, Octavio López trasladó su "honda preocupación" por la situación descrita por el sindicato y exigió al ministro Óscar Puente que "tome cartas en el asunto de manera inmediata para que las incidencias sean constatadas y solucionadas" lo antes posible.
López criticó que se llame a la calma de los usuarios diciendo que la seguridad de la red está garantizada mientras se imponen limitaciones de velocidad «que llevan a pensar lo contrario». Para el consejero de Fomento, lo que Adif y el Ministerio de Transportes están haciendo «no provoca más que confusión, inseguridad, descrédito, retrasos e incertidumbre en los usuarios y trabajadores de la red de ferrocarriles en España, esa que cuenta con más de 1.200 kilómetros de vía en nuestra comunidad autónoma».
El titular de Fomento de DGA lamentó que el ferrocarril en España vive su peor momento en la historia de la democracia: «No hay día que no nos despertemos con algún sobresalto, como el de esta mañana con el caos en los servicios de Rodalies en Cataluña, con cientos de miles de usuarios vagando por las estaciones sin saber si el tren salía o no salía».








