El convento de Santo Domingo de Caspe ha recuperado su antiguo arco de medio punto, que antes unía el ábside y la nave central. La obra forma parte de la tercera fase de rehabilitación del edificio, que también ha incluido la consolidación de contrafuertes laterales que dan soporte a las capillas. La intervención ha sido ejecutada por la empresa Construcciones Camón Gallego S.L.U. durante cinco meses con un presupuesto de 182.390 euros. La inversión realizada por el Ayuntamiento procede de una subvención para la restauración de bienes histórico-artísticos de la Diputación Provincial de Zaragoza.
El convento -construido por la Orden de los Dominicos (1570-1771) a las afueras del centro histórico de Caspe, en frente de la actual estación de ferrocarril- está en ruinas. Solo se mantiene en pie la torre-campanario, la nave principal y algunas capillas laterales; estructuras que se han ido consolidando gracias a las tres fases llevadas a cabo por el Consistorio en los últimos años. En 2022, se terminó el arreglo de la torre, que volvió a lucir su chapitel azul. Posteriormente, se inició la restauración de la nave principal y de las capillas que restan en pie y que enlazan con la torre; en las que todavía será necesario seguir actuando.
«Las próximas intervenciones irán dirigidas a apuntalar capillas, así como otras partes del edificio. Abordar toda la reconstrucción de una sola vez supondría invertir más de medio millón de euros de golpe, algo excesivo para un presupuesto como el nuestro. Como no es urgente la reparación, vamos aprovechando subvenciones de la DPZ para actuar en periodos anuales y bianuales», señala Antonio Guiu, concejal de Patrimonio, quien subraya que «no hay un plazo estimado» de finalización. El proyecto también está dirigido por el área de Urbanismo, cuyo concejal es José Miguel Albiac.
De forma paralela a la restauración del convento, se derribó y desescombró un almacén anexo a los muros de la propia iglesia. Como resultado, salieron a la luz el ábside y los contrafuertes. «Pretendemos abordar estos hallazgos en la siguiente fase. Nos gustaría dejar la estructura consolidada y crear en la parte exterior una zona ajardinada. Muchos vecinos pasean por allí, sobre todo, en primavera, así que será un lugar agradable en el que sentarse», adelanta Guiu. También se encontraron las prensas del antiguo molino del convento, que ahora pueden observarse desde el enclave del espacio liberado, anteriormente destinado a zona de aparcamientos.
Espacio cultural
Sobre el futuro del convento de Santo Domingo, Guiu proyecta un espacio cultural, donde puedan celebrarse conciertos, actuaciones variadas e incluso cenas. «Tiene mucho potencial. Hemos estado viendo otro tipo de iglesias en ruinas y, una vez consolidas para que no haya ningún tipo de riesgo, se les pueden dar muchos usos», detalla. Una vez que se concluya el proyecto, el objetivo del Ayuntamiento es colocar un cubrimiento que no se apoye en la propia ruina, pero que sí dote al espacio de un cerramiento.











¿ No daba el presupuesto para hacerlo de piedra o ladrillo? menuda horterada… y las fotos que se han subido al Facebook del ayuntamiento igual… cemento en todos los lados.
pues si mejor hubiese sido un milagro como el de Calanda con agua y tierra salió barro
No sé hoy, pero hace 12 años la dirección general de Patrimonio de DGA era muy clara a la hora de actuar en ruinas: nada de restaurar cosas que ya no existen. Prima diferenciar muy bien lo viejo de lo nuevo. Ignoro si se rigen aún por ese criterio.
Enhorabuena al ayuntamiento por el trabajo que están haciendo con el convento, ya que es muy importante conservar nuestro patrimonio, como también se ha hecho con Franciscanos. Ahora bien, todavía queda mucho trabajo en Santo Domingo, o con otros puntos importantes como las cárceles del Castillo del Compromiso o la olvidada muralla medieval de Caspe. Así, que a seguir adelante, sin prisa, pero sin pausa.