Media hora antes de las cuatro de la tarde ya iban tomando posiciones tambores y bombos en el andén de la estación de La Puebla de Híjar. Iba a llegar el Tren del Tambor procedente de Zaragoza, un convoy de época que llevó a la localidad a 120 pasajeros que disfrutaron del trayecto de principio a fin. De hecho, una vez estacionado en La Puebla, el público pudo subir a ver el interior acondicionado y recuperado por AZAFT, que gestionan este trayecto. Las cuadrillas lo dieron todo con marchas al unísono, algún pique y mucho agasajo para quienes se bajaron de los vagones.
La entrada del tren a La Puebla fue con los pasajeros con el móvil y cámaras en la mano asomadas por las ventanillas para registrar como recuerdo el recibimiento espectacular -y nada habitual- que obtuvieron a pie de calle. El buen clima que acompañó el sábado despúes de días y días de vientos fortísimos y temperaturas por los suelos, casi que se buscaba la sombra porque el sol estaba algo intenso.
Una vez los pasajeros se habituaron al lugar de destino, se emprendió la marcha al centro de la localidad para seguir con los actos de Sábado Santo: traslado de imágenes, procesión de despedida de los alabarderos y toques libres hasta no poder más en las calles a esperar a que a las 22.00 se marcase el Cese del Toque. A las 23.00, el Tren del Tambor puso rumbo de regreso a Zaragoza.







