Hace justo un año, el andorrano Roberto Ruiz celebraba un hito soñado por cualquier triatleta: su participación en el Campeonato del Mundo Ironman en Hawái, una de las competiciones más exigentes del planeta. Con una preparación minuciosa y el respaldo de años de disciplina y entrega, logró situarse entre los mejores del mundo, cruzando la meta en 19.ª posición. Sin embargo, su prometedora trayectoria deportiva se vio bruscamente interrumpida el pasado mes de abril, cuando fue atropellado mientras entrenaba en Alcañiz. Desde entonces, su objetivo no es otro que recuperar la movilidad completa.

"El dolor físico sigue presente, pero lo que más duele es ver cómo, después de dedicar toda una vida al deporte, un acto de irresponsabilidad puede arrebatarte no solo la salud, sino también tu carrera y tu forma de vivir"
ROBERTO RUIZ. Deportista de alto rendimiento y entrenador online de deportistas de resistencia
Hace justo un año, el triatleta Roberto Ruiz, natural de Andorra y conocido por su
faceta como deportista de alto rendimiento y entrenador online de deportistas de resistencia, vivía uno de los momentos más felices de su carrera. En octubre de 2024 cumplía un sueño al competir en el Campeonato del Mundo Iroman de Hawái, considerado uno de los triatlones más duros y emblemáticos del planeta.
Tras una preparación minuciosa y años de esfuerzo, disciplina y sacrificio, Roberto logró un resultado excepcional: 19.º del mundo, compitiendo de tú a tú con los mejores triatletas de larga distancia. Aquella gesta, fruto de una vida dedicada al deporte, lo consolidaba como uno de los triatletas élites más destacados del país.
Sin embargo, el 9 de abril de 2025, todo cambió en un segundo. Mientras entrenaba en bicicleta preparando el Campeonato de Europa de triatlón, un vehículo lo embistió por detrás cerca de Alcañiz, sacándolo de la carretera. El conductor se dio a la fuga, dejándolo herido en la cuneta.
El balance del accidente fue devastador: fractura del radio con desplazamiento del hueso semilunar de la muñeca derecha, tres fracturas en la escápula izquierda y múltiples contusiones y cortes por todo el cuerpo. Poco después, el conductor fue identificado, lo que permitió iniciar el proceso judicial que actualmente sigue en curso. Desde entonces, su vida y su carrera no son las mismas.
El deportista continúa inmerso en un proceso de rehabilitación que incluye hasta seis sesiones de fisioterapia semanales, tratando de recuperar la movilidad y fuerza de su muñeca operada. A día de hoy, no puede nadar ni montar en bicicleta, dos disciplinas fundamentales en el triatlón, debido a las secuelas en los hombros (tendinopatías y bursitis) y en su muñeca. Solo puede correr a baja intensidad, acompañado por su mujer, muy lejos de su rendimiento anterior.
"El dolor físico sigue presente, pero lo que más duele es ver cómo, después de dedicar toda una vida al deporte, un acto de irresponsabilidad puede arrebatarte no solo la salud, sino también tu carrera y tu forma de vivir", explica Roberto Ruiz, que aún desconoce si podrá volver a rendir al nivel que tenía antes del accidente.
"He pasado de quedar 19.º del mundo a ni siquiera poder montar en bici ni nadar, cuando antes dedicaba más de 15 o 20 horas semanales para poder luchar contra los mejores. A día de hoy, esta es la situación".
Más allá de las lesiones, el triatleta afronta un proceso personal y judicial que busca visibilizar el daño físico, emocional y profesional que ha supuesto el atropello. "Yo vivía el deporte, competía y entrenaba a otros deportistas. Ahora, ni siquiera puedo practicar triatlón, y no sé cuando ni se volveré a hacerlo al nivel que tenía. No busco compasión, sino justicia y conciencia. Detrás de cada ciclista en la carrera hay una persona, una familia y un proyecto de vida", subaya.
Hoy, entre sesiones de fisioterapia y días buenos y malos, Roberto se agarra a la esperanza. Aún no sabe cuándo volverá a competir, pero tiene claro que lo hará con otra mirada: la de quien sabe lo que cuesta volver a empezar.
El triatleta andorrano también ha querido agradecer las innumerables muestras de cariño y apoyo recibidas desde el principio. "Me hace muy feliz ver cómo tantas personas han estado ahí, alegrándose por cada pequeño paso y animándome a seguir. Ese cariño sincero es realmente gratificante".
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esto no hay derecho le desacen la vida y el camicaze tan contento que va por la calle espero que pronto cumpla la sentencia
pronta recuperacion . volveras a ser el de siempre . mucho animo.