Con los votos a favor de los partidos Teruel Existe, PSOE y Chunta Aragonesista salieron adelante este martes 24 de marzo en el consejo comarcal del Matarraña las dos mociones registradas por los dos primeros partidos en contra del proyecto de instalación de la línea de muy alta tensión (MAT) que unirá Aragón y Cataluña (en concreto el llamado 'Eje Escatrón entre Els Aubals y La Secuita). PP y PAR se abstuvieron al desconocer aún algunos puntos de esta infraestructura de transporte eléctrico. La nueva MAT proyectada por el Gobierno central y Red Eléctrica Española atravesaría el Bajo Aragón Histórico y afectaría a dos localidades en el Matarraña (Mazaleón y Calaceite) y tres en el Bajo Aragón Caspe (Caspe, Maella y Chiprana).
Previamente al consejo comarcal celebrado este martes, en una rueda de prensa previa ofrecida en Alcañiz, la formación de Tomás Guitarte había anunciado una ofensiva municipal en contra del proyecto y adelantó que presentará mociones en la Diputación Provincial de Teruel (DPT) en contra de la línea Escatrón-Tarragona y en todas las localidades afectadas. Según este partido, esta línea refuerza un modelo extractivista, no genera desarrollo local y cuenta ya con un amplio rechazo social en el territorio. Además convierte a la zona en "territorio de sacrificio" para beneficiar a otras comunidades vecinas.

En conversación con LA COMARCA, la representante de Teruel Existe en el consejo comarcal del Matarraña, Inmaculada Antón, augura que "la línea de doble circuito no será beneficiosa para la comarca", por lo que están trabajando para dar a conocer a la ciudadanía la verdadera magnitud de estas infraestructuras. Según la redacción en el Boletín Oficial del Estado (BOE) del proyecto, no se contempla la instalación de proyectos eólicos, sino más bien la utilización de la misma para evacuar la energía sobrante de Aragón a Cataluña, pero "sí que da qué pensar que Cataluña también haya rechazado la instalación", dice la edil en Valdeltormo. En este sentido, el coordinador de Teruel Existe en el Bajo Aragón, Jorge Santafé, indicó que no hay que olvidar que el proyecto se enmarca en un contexto marcado por el denominado «caso Forestalia», que ya se encuentra en los tribunales y que, a su juicio, evidencia las presuntas irregularidades que llevan tiempo denunciando. Advirtió asimismo que la doble línea de muy alta tensión plantea una evacuación energética «excesiva y brutal: la línea proyectada tendría capacidad para transportar hasta 3.000 megavatios, equivalente a la producción de tres centrales nucleares, con posibilidad incluso de duplicarse hasta los 6.000 megavatios". Para alimentar esta infraestructura "sería necesario instalar cientos de aerogeneradores y miles de hectáreas de placas solares en el territorio. Estamos hablando de torres de hasta 80 metros de altura, el equivalente a edificios de 25 plantas, atravesando nuestros paisajes y afectando a numerosos municipios», reprobó.
Opiniones en contra
En el consejo comarcal del Matarraña, las tres formaciones que sacaron adelante ambas mociones de oposición no tienen dudas de que el proyecto, que requerirá una inversión de 300 millones de euros, va en deterioro del paisaje y de una zona que tiene en el turismo gastronómico, local y rural una importantísima fuente de ingresos. "Instalar una línea de alta tensión a unos 80 metros de altura que atraviese la zona y a lo largo de más de 180 kilómetros que tiene el proyecto no es lo más adecuado para este turismo y esta forma de negocio local", acentúa Antón y también Iñaki Belinche (portavoz comarcal de Chunta Aragonesista).
Dentro de la extensión de la línea (y tras someterlo a examen también en plenos celebrados en Escatrón, Caspe o Maella) hay diferencias de opinión entre los dos municipios de la comarca turolense afectados, que son Calaceite y Mazaleón. Mientras el primero está rotundamente en contra del proyecto, en el segundo se acepta la línea, subrayan los consejeros que registraron las iniciativas en contra de la MAT. "Muchas personas aducen como razón para estar a favor que para futuras danas o fuertes temporales no se caerían las líneas y habría electricidad", aprecia Antón. Otras, añade Belinche, pueden también ver el lado bueno al pago de una servidumbre por un servicio de paso, considerando un posible beneficio económico.

El presidente de la comarca del Matarraña,Fernando Camps, por su parte, explica a este medio el voto abstencionista de su partido a ambas mociones, la registrada por el PSOE y también la de Teruel Existe, que a la postre tenían un contenido muy similar. "No entendemos bien por qué el PSOE, que estaba al frente del Ministerio de Transición Ecológica que hizo la planificación energética para los años 2021-2026, lo que antes veía bien, ahora lo ve mal sin argumentación suficiente y registran mociones para oponerse a su propia planificación"."Nos abstuvimos a la espera de conocer bien la documentación, la información relativa a la línea y porque si es un cambio de una línea obsoleta de 50 años por otra adaptada a estos tiempos de energías renovables, pero exigimos que se desmonte la línea vieja de forma efectiva y que se informe a lo vecinos no con medidas verdades, sino que sepan verdaderamente cómo les va a afectar la línea".
Camps abunda en el giro de guion del PSOE: "No sé qué está pasando, pero lo que han hecho con esta moción sirve para la foto y para el cartel electoral. Es propaganda política. Si en 2022 el Consejo de Ministros aprobó esta planificación energética, algo falla cuando ahora se vota en contra". Hay que remarcar que la moción que ha prosperado en el Matarraña se pondrá en conocimiento del Miteco. Para Camps, "todo esto responde a una mala planificación energética de todo el sistema por parte del PSOE. Debe haber un correcto proceso de información pública, donde los afectados puedan presentar todas sus alegaciones y que se resuelvan". Hasta finales de febrero había más de 15.000 alegaciones al proyecto.
Si la línea de doble circuito sirve "para instalar molinos de viento no lo queremos -repite Camps-; si es para transporte de energía y el cambio supusiera una mejora, entonces lo veríamos". "Desde luego no queremos que el Matarraña sea solamente un pasillo eléctrico, porque nuestro territorio no está vacío. Es un paisaje que sostiene identidad propia", alerta y completa: el MAT no parece una "simple infraestructura técnica". "Los municipios afectados necesitan mucha más información. La gente quiere que haya proyectos industriales importantes en la comarca, que generen riqueza en el territorio con nuevas inversiones y ven en la energía un motor claro, pero no a costa" de sacrificar el terreno singular del Matarraña, coinciden los populares.
En el caso de la alcaldesa de Lledó y portavoz comarcal del PAR, Teresa Crivillé, la razón que aduce para la abstención es, más bien, "el respeto a la autonomía de los pueblos. Son al final los más afectados y la sensibilidad en Mazaleón es diferente a la de Calaceite, por lo que creemos que son los más idóneos para determinar si respaldan o no la nueva instalación de la línea, y queremos que se respete su voluntad", afirma Crivillé.
Cambio de opinión del PSOE
El consejero de Chunta y concejal en Valderrobres explica el bandazo del PSOE en que "las circunstancias pueden cambiar y hay que reconsiderar las posturas y ver los impactos que tiene un proyecto con diferentes prismas. No puede ser que Aragón siempre sea el granero, el que exporte materia prima, la región pagana de otras y no se quede aquí ningún beneficio económico".
Plataformas como Paisajes de Teruel y Gent del Matarranya rechazaron antes el proyecto, además, porque creen que puede generar un efecto barrera continuo para la fauna, una pérdida crítica de conectividad ecológica, impactos acumulados sobre especies protegidas como el águila perdicera, afecciones a espacios de la Red Natura 2000 y una presión añadida sobre el paisaje, el suelo agrario y los corredores naturales. Invitan al Estado a paralizar definitivamente una infraestructura que consideran «sin sentido».









Completamente de acuerdo si parar esa linea de alta tensión sirviera para que las empresas se interesaran por instalarse aquí, pero me temo que esa cuadrilla solo saben poner problemas a todo, siendo incapaces de atraer inversiones al territorio.
Ya hemos tenido demasiados salvapatrias que en su día se opusieron a la térmica de Andorra, la General Motors de Figueruelas, la Expo2008, las «macro granjas», los Aerogeneradores, las placas solares, los centros de datos, las plantas de Biogás…. Claro que ellos son todos funcionarios.