Al pabellón de Urrea de Gaén habría que empezar a tomarle las medidas porque, al paso que van sus vecinos, se quedará pequeño y eso que tiene unas dimensiones nada desdeñables. Más allá de lo deportivo, por él pasa buena parte de las celebraciones sociales y festivas del año y a la hora de comer, las mesas se alargan y alargan y alargan... San Isidro es uno de esos días y este año ha roto todo los registros en cuanto a personal congregado en las mesas a comer. Más de 650 personas se reunieron este sábado en la comida popular a base de fideuá y festejar juntos. Se agotaron todos los tiques puestos a la venta durante la semana y quienes no pudieron estar en el pabellón se reunieron en las peñas.
La festividad de San Isidro es de las peñas que acuden en masa en la que es la primera fiesta ya de la primavera. Y esta fiesta es de los agricultores que volvieron a pedir lluvia. "El año pasado no fue bien con la sequía y este año tampoco, no se lo ha currado mucho San Isidro, pero aquí estamos a ver si para el año que viene se porta mejor", dice Miguel Salas. Él es agricultor y como él, "unos cuantos jóvenes del pueblo siguen con ello, hay futuro". "Hoy es día de fiesta, de pasarlo juntos y es lo que haremos, y tiene que ir a más, no se puede perder", añade. Entre agricultores y ayuntamiento preparan los actos, que comienzan con una misa con ofrenda floral y de alimentos por parte de decenas de grandes y pequeños que lucieron el traje regional. Después, el santo volvió a salir en procesión por las calles más céntricas entre la música de la charanga A Todo Ritmo en su versión pasacalles, y entre el lanzamiento de cohetes continuado. El broche lo puso un sonoro "¡Viva San Isidro!" en las puertas de la iglesia.
En casa de la alcaldesa también sabe lo que es mirar al cielo pendiente de que llueva. "Mi padre es agricultor y San Isidro siempre ha sido especial pero es verdad que desde hace unos años, cuando se decidió recuperar como fiesta, va a más. Vamos a comer juntas casi 700 personas en un pueblo de 400 censados", dijo Silvia Blasco. Bien es cierto que Urrea es uno de los pueblos que desde hace unos años sostiene la población e incluso la va incrementando muy poco a poco. "Hay proyectos, tenemos una fábrica en construcción y que empezará con 14 empleos, que es una cifra importante, y gente joven que se ha ido quedando o que ha vuelto", añade. En dos semanas, el fin de semana del 25 y 26 de mayo, volverán a abarrotar el pabellón con la Sesé Bike Tour, una cicloturista que reúne a cientos de personas tanto participando como ejerciendo de voluntarias.
Los gigantes del Fraskazo, que ya son de Urrea
En Urrea de Gaén salieron los gigantes del Fraskazo (FKZ), que es la peña que los creó hace unos años como carroza de fiestas de verano. Sin embargo, ya son los gigantes de Urrea porque son del pueblo. "El año pasado lo propusimos y este año nos pidieron volverlos a sacar, así que, estamos encantados y mientras los podamos mantener bien, adelante", sonríe Mamen Tomás, una de las componentes de la peña de la que forman parte más de una veintena de adultos y otros tantos niños. Tienen también a los 'chaparrudos', que es el nombre con el que bautizaron en la peña a unos personajes que se quedaron a medio camino y tampoco llegan a ser cabezudos. "No pesan porque están hecho con estructura de caña, estando en Urrea no vamos a emplear otra cosa", añade. "En cuanto a los personajes hay inspiración de cualquier comparsa como el rey y la reina, el baturro y la baturra, pero tenemos uno muy especial que es la danzante en honor a nuestra tradición, y también hay representación morisca ya que fuimos la última aljama del Bajo Aragón", señala. No pesan pero con el sol de justicia que cayó este sábado había que estar por la labor de subir andando y bailando hasta el pabellón. Y estuvieron más que por la labor porque lo dieron todo en cuanto terminó el taller de batucada en la plaza. Los urreanos, especialmente los más pequeños que gozan cada vez que les chocan las manos enormes a su paso, disfrutaron todavía más de su pueblo.
San Isidro en Urrea continuó todo el día con café concierto con Q Voce, y con las esperadas vaquillas en un recorrido entre las plazas de España y Mercado con reses del albalatino Raúl Izquierdo. La noche fue de la fiesta de DJs de nuevo en el pabellón en el que siempre pasa todo.
















