La mesa sobre 'Criminología, periodismo y especialización' ha abierto la segunda y última jornada del Curso Nacional de Periodismo Especializado con 'Al margen de la ley', de RNE con la periodista Tere Vilas al frente; y 'Crims', producción audiovisual y radiofónica de True Crime Factory, con Sergi Caballero. En una mesa moderada por la periodista y criminóloga aragonesa Camino Ivars han desgranado detalles sobre cómo llegan a los casos, cómo los producen y cómo los cuentan. Se basan en la triple R y la primera es el respeto, seguido del rigor y del ritmo narrativo. “Teniendo las dos primeras, la tercera es muy importante porque si no sabes contarlo, no va a llegar porque la audiencia se va”, dijo Caballero. En cuanto a los límites, aseguró que una de las líneas rojas es el permiso de la familia. “Si no quieren que se cuente el caso, no se cuenta, pasamos a otro. Todos los contamos sobre documentación oficial y los sumarios judiciales ni elucubramos y nos cebamos con ningún aspecto”.
En este sentido, Tere Vilas, creadora además de ‘Crímenes del siglo XXI’, el primer podcast se sucesos de RNE, invitó a no perder el foco de la profesión y a recordar que el periodismo es un servicio público en busca de un bien común. “Los casos no son contenido, son personas que te cuentan su historia en el peor momento de su vida. No me gusta nada que los sucesos se estén convirtiendo en infoentretenimiento y, especialmente, en redes sociales, eso no es el objetivo. Tenemos que preguntarnos con qué sentido hacemos las cosas, el enfoque y qué legado voy a dejar”, alertó.

la periodista Tere Vilas al frente; y 'Crims', producción audiovisual y radiofónica de True Crime Factory, con Sergi Caballero. Modera, la periodista y criminóloga aragonesa Camino Ivars, / Abdul Grau
El crimen también se escucha: podcast, intimidad y relato sonoro. El caso de 'Crímenes. El musical'.
La segunda sesión corrió a cargo de Mar Abad. La periodista dirige 'Crímenes. El Musical', una manera muy genuina de traer a la actualidad casos de tiempos pasados, especialmente del siglo XIX e inicios del XX. Uno de ellos es el crimen de Níjar de 1928, y que inspiró a Lorca para escribir 'Bodas de sangre'. A lo largo de cuatro temporadas cuentan crímenes que han pasado a la historia de España como el de la calle Fuencarral de Madrid, o el del hombre-lobo Romasanta en Galicia, entre otros muchos. "Contamos los casos y también su contexto, y lo hacemos en formato teatro, con música, humor, con partes ficcionadas... pero siempre sobre textos de las causas judiciales y la prensa de la época”, especificó Abad. Las mujeres tienen un papel destacado, como las mujeres periodistas, y se abordan temas que ya abrieron debate como los feminicidios o la tenencia de armas después de un asesinato en un teatro. “Hubo un tiempo en el que cuando un dramaturgo estrenaba obra, si tenía enemigos o despertaba envidias, otros pagaban a gente para fuera a abuchear pero en una ocasión acabó en disparos”, explicó.
Avanzó también detalles de 'Crímenes de pijama y orinal', un formato para los oyentes que se los ponen para dormir. “Es curioso, pero la mayoría de oyentes de podcast de crímenes se los ponen justo en ese momento del día, así que, nos lanzamos a ello”, añadió.

Crisis, redes y desinformación: comunicar cuando todo se acelera
Carles Pont y María Luisa Sánchez de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) y la Universidad Complutense de Madrid (UCM) han reflexionado sobre cómo abordar la gestión de la información en una sociedad en la que aseguraron cada vez tiene mayor riesgo por las nuevas tecnologías, transformación del trabajo o el cambio climático, entre otros. Ante ello, los ciudadanos continúan acudiendo a la televisión para informarse y a las redes sociales, aunque en menor medida porque detectan los bulos. “Los medios tradicionales todavía sirven para concienciar del riesgo que puede venir”, dijo Pont. No obstante, “La administración es un medio por si sola. Se han convertido, en cierta forma, en un medio”, añadió el periodista.
Por su parte, Sánchez quiso poner el ejemplo de una emergencia reciente en el país, como es el terremoto de Granada. Explicó la forma en que actuaron las diferentes administraciones en la gestión de la crisis. También cómo trabajar en la prevención. "La cultura preventiva no elimina la emergencia: reduce vulnerabilidades, orienta conductas y convierte cada desastre en aprendizaje institucional y ciudadano", aseguró. La ponencia puso de manifiesto la importancia de la comunicación institucional coordinada. "Es una sola emergencia y se necesita un mensaje coordinado y coherente", concluyó.

Crimen real: contar sin traicionar la verdad.
Para cerrar la mañana de la segunda jornada del Curso de Periodismo, el periodista especializado en crónica negra Carlos Quílez dialogó con Eva Defior sobre crímenes reales y cómo contar sin traicionar la verdad. Recién llegado de Ceuta, Quílez hizo hincapié en la importancia de poner el foco en las víctimas, todo ello después de una amplia trayectoria en la que ha hablado “con más policías y ladrones que con, por ejemplo, personas que han sufrido robos”. “La víctima debe ser indispensable”, defendió. En ese sentido, habló de sus recientes viajes hasta Ceuta, donde tuvo un episodio que quiso comentar para demostrar al público la importancia de preguntarse quién cuenta qué y qué intereses hay detrás. “Coincidí con un youtuber agitador que me dijo ‘antes de que llegues te lo calentaré todo un poco’. ¿Qué clase de mierda es esa?”, explicó Quílez. “Son cuestiones que demuestran la mala salud que atraviesa la profesión”.
Entre otras cuestiones, el periodista recordó casos en los que tuvo que ha tenido que citarse con psicópatas o violadores hasta en 20 ocasiones diferentes como parte de un hecho noticioso. Y dejó clara su capacidad para engatusar: “acabé comiendo con un violador cuando salió de la cárcel, y en el restaurante también estaba su novia. La capacidad de seducción de este tipo de personas es extraordinaria”. Aun así, incidió en que pese a tener que hablar de este tipo de personas, “nunca hay que justificarlos”. “Hay que informar sobre ellos, entenderlos, y conocer sus circunstancias (…) La prensa local y el estar en el terreno nos facilita estas tareas”. Quílez, además, defendió que ese proceso de conocimiento es lo que enriquece a la profesión. “Puedo ver diferentes condiciones de la vertiente humana que la gente que no se dedica a este oficio no ve”.







