Una vecina de Alcañiz, E. N., de 42 años, ha sido condenada a seis años y un día de prisión y al pago de una multa de 3.000 euros por vender marihuana y cocaína al menudeo en su propia casa y en un bar de esa misma localidad, según ha informado Heraldo de Aragón. Además, la procesada utilizaba a veces a su hijo de 12 años para traficar con la droga, a quien le indicaba cuánto dinero debían darle los clientes o qué debía entregar a estos.
Junto a E. N. han sido condenadas otras siete personas que actuaban con ella de forma coordinada. J. G, vecino de Caspe, proporcionaba a E. N. las sustancias estupefacientes y ha sido castigado con tres años de prisión y el pago de una multa de 3.000 euros. A J. O., que también traficaba con drogas, le ha sido impuesto un año y medio de cárcel y 1.000 euros de multa. Los cinco restantes, que a menudo llevaban en coche a E. N. a Caspe o avisaban de la presencia de agentes de la Guardia Civil durante el desplazamiento viajando en otro vehículo a modo de lanzadera, han sido condenados a un año y medio de prisión y multa de 1.000 euros como cómplices de E. N., J. G. y J. O.
Los ocho encausados reconocieron este martes los hechos ante las magistradas de la Audiencia de Teruel y se conformaron con la pena propuesta por el fiscal, mucho más reducida que la solicitada inicialmente por esta parte, que pedía 11 años para E. N. y J. G. y siete años para el resto. Un noveno procesado, en busca y captura, no compareció y no pudo ser juzgado.
Los encausados han estado defendidos, entre otros, por los letrados Luis Ángel Marcén, Carmen Sánchez, José Luis Melguizo, Alejandro Sarasa, Carmen Royo y Concha Gargallo. La Guardia Civil descubrió el delito de tráfico de drogas de forma casual, al realizar escuchas telefónicas a E. N. tras haber sido denunciada por amenazas por otra mujer.







