El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA) mantiene abierta una investigación para localizar al autor del disparo mortal a un ibis calvo del norte en Alocrisa, ave en grave peligro de extinción y que estaba en seguimiento dentro de un programa europeo de recuperación de la especie, en el que participan varios países. El organismo policial ha efectuado varias entrevistas en colaboración con los Agentes de Protección de la Naturaleza del Gobierno de Aragón, que han efectuado labores de campo en torno al suceso, con el objetivo final de esclarecer los hechos que acabaron con la vida del ave, después de haberse desviado de su trayectoria, desde Alemania hasta el Bajo Aragón, para alimentarse en el territorio.
El pájaro estaba en permanente seguimiento gracias a su GPS y por parte del programa de seguimiento se confiaba en que pudiera llegar hasta Andalucía para reunirse con sus congéneres. Fuentes de la investigación matizan que aunque aún no hay resultados certeros, la investigación sigue en marcha y se está cumpliendo con las diligencias correspondientes en estos casos.
Una vez abiertas diligencias previas y recabada toda la información, si se encuentra al causante se valorará el procedimiento a seguir. Se contempla desde una sanción administrativa o una imputación de un delito por daño medioambiental por la vía penal, lo que conllevaría mandar el informe a la Fiscalía desde el Servicio Provincial.
Piden contundencia
Desde el proyecto de recuperación europeo LIFE Northern Bald Ibis piden contundencia a las autoridades y confían en que la investigación sea «eficiente». La Federación Aragonesa de Caza también se ha manifestado ante los hechos reiterando su «repulsa» ante este tipo de comportamientos «que no representan al colectivo de cazadores de Aragón».
Fue el día 26 de diciembre cuando los APNs recibieron un aviso de la delegación española del proyecto Ibis sobre el cese de actividad en el GPS del ave. Éste llevaba ya en torno a una semana en el territorio, y se tiene constancia de que el 24 estaba con vida, según la actividad monitorizada. Tras recibir el aviso dos agentes se desplazaron hasta las coordenadas indicadas donde lo encontraron muerto. Se trata de una especie en peligro crítico de extinción, «inconfundible», tal como apuntan los APN, que a primera vista no puede ser confundida con una especie cinegética.
El ibis calvo del Norte recorrió 1.320 kilómetros en tres etapas hasta llegar al Bajo Aragón , un ejemplo «fascinante» de la capacidad de las aves migratorias. La autopsia en el centro de recuperación de La Alfranca determinó que murió por disparos en la localidad del Bajo Aragón.








Monitorizado, con seguimiento, personas con sueldo dedicadas en exclusiva a ver si vuela o no vuela, presupuestos para su investigación, guardia civil empleada para seguir el rastro, y mientras aqui, a nuestros abuelos se les cierran días de médico, no hace falta pegarles un tiro, ya se morirán por falta de atención
Comprendo la inquietud sobre la asignación de recursos, pero la investigación medioambiental también aporta beneficios significativos para la sociedad. Los avances en este campo ayudan a abordar problemas ambientales, proteger la salud pública y promover un futuro sostenible. Es crucial reconocer que la inversión en investigación medioambiental contribuye a la calidad de vida a largo plazo y a la preservación del planeta para las generaciones futuras.